Ya hacía mucho tiempo que no trataba la introducción de los Mac en las empresas, y tenía ganas de hacerlo, sobre todo porque en mi ánimo emprendedor, antes o después, pretendo formar mi empresa y establecerme por mi cuenta. En cualquier caso la elección de usar un PC barato a usar un Mac, es algo que cada día tengo más claro. Es cierto que el cliché del Mac orientado a la empresa pasa inevitablemente por el sector del diseño gráfico, y esto sigue siendo algo bueno. Sin embargo la potencia y velocidad de los equipos para realizar cálculos complejos y sostener aplicaciones de bases de datos complejas y pesadas, hacen de los equipos de Apple óptimos para cualquier trabajo contable y financiero.

El problema de las compatbilidades ya no es un problema. Y la virtualización y el poder arrancar desde Bootcamp en Windows, están disipando las dudas de los que aún piensan que los equipos Mac son los más completos del mercado de los ordenadores. Además hay algo que me convence sobre manera a la hora de invertir en Mac para mi empresa, y es la durabilidad y la fiabilidad de estos equipos frente a Pc. Y es que es innegable que no dan ni la mitad de problemas de hardware y ni de software que los equipos que todos ya sabemos porque hemos trabajado con ellos mucho tiempo.
Los precios de los Mac bajan, los portátiles están en lo más alto del escalafón en cuanto a calidad-precio; los nuevos iMac han dado un salto de calidad espectacular y los MacPro son una bestia incontrolable. Solo nos falta el pequeño tirón de los Mac Mini que siguen parados sin actualizarse, aunque esto puede cambiar de aquí a unos meses. En resumen os diré que prefiero mil veces la inversión en un Mac para varios años, que no depender de equipos Pc baratos con su mantenimiento y corta vida útil



