Es una reflexión sobre el mundo de los gadgets y de los geeks como yo, que nos gustan esos caros aparatitos cada vez más livianos y con más funciones que no alegran la existencia, a ratos. Cada vez aparecen dispositivos para hacer más cosas, y la mayoría tienden a agrupar varias funciones en un solo aparato, con pensar en el iPhone sobran los ejemplos. ¿Pero realmente el que aparezcan móviles como el iPhone o como los futuros sucesores del Nokia N95, hace que tengamos menos cachivaches rondando nuestas mochilas o bolsillos? Yo creo que no.

¿Dónde estará el cargador del iPod?
Solo con ver el escritorio de cualquiera de nosotros estoy seguro de que encontraremos más cables y cacharros que en un expositor del Corte Inglés. Que si el portátil, que si el móvil, el iPod, la cámara de fotos, el iPhone, etc… Cada uno con sus preferidos, pero todos con la mesa ocupada por ellos. Así somos los amantes de las últimas tecnologías, caprichosos y snobs, aunque a muchos les moleste la etiqueta. En cualquier caso la tendencia a buscar el dispositivo que lo haga todo, personalmente se me queda corta. Y me explico, mi problema como geek, es que me gusta hacer fotografías, pero buenas fotografías, y para ello necesito una cámara en condiciones, no me sirve la del móvil. Me gusta tener mi música lista para escucharla a la mejor calidad y con la batería del iPod preparada, y para esto el móvil se me queda pequeño. También me gusta hacer mil cosas que, aunque podría hacerlo desde el móvil, no las haría del mejor modo que si las hiciera cada una en su correspondiente dispositivo. Por ello soy de los que andan con la mochila cargada, y de los que gritan “I Love Hub”.

Qué patada en la boca tiene….
En cualquier caso, estoy seguro de que muchos que estéis leyendo el artículo os miraréis al ombligo y pensaréis que vosotros los hacéis todo con el móvil, y me parece perfecto que conste. Pero pienso que la calidad que ofrece cada aparato por separado no la encontramos todavía en un solo dispositivo que reuna las características de varios. Y esa es una de mis críticas principales al iPhone. Por no hablar del gasto de batería de centralizar todas las funciones en uno. A mí me gusta tener un iPod para escuchar música, una cámara de fotos para hacer fotos, un móvil al que poder darle mala vida y que me sirva como teléfono móvil, y para lo demás lo suyo. Lo mejor y lo más curioso de todo, es que a casi todos los amantes del iPhone les encantan los cacharritos y todos tienen sus gadgets a parte, aunque lo puedan hacer todo con el telefono de Apple. Será snobismo, será despilfarro, o la erótica de lo electrónico, sea lo que sea, somos unos geeks de aupa, y yo el primero, aunque comience a detestar profundamente al iPhone.





