Últimamente no hago más que ver como desde unos sitios y otros nos dicen cómo usar tal herramienta, qué hacer para sacar más provecho de nuestro tiempo, y hasta nos marcan las pautas a seguir para ser los mejores de los mejores. Yo no suelo hacer mucho caso al 99,9% de los gurús, prefiero encontrar mi propia forma de hacer las cosas, si me va mejor o peor será cosa mía el darme cuenta y buscar los puntos en los que flaqueo para hacer las cosas mejor, pero siempre desde mi propia experiencia, manera de pensar y confianza en lo que hago.
Seguro que habéis leído un montón de artículos sobre cómo usar Twitter, para qué sirve, etc… Y siempre termino pensando que cada usuario ya sabrá cómo hacer cantar al pajarito. Y es que lo que comenzó siendo fenómeno del microblogging, pasó por red social, canal de comunicación masivo, y vete tú a saber en qué terminará convirtiéndose. Pero cada uno lo usamos de la manera que más nos conviene. Y es que al final la gente acabamos haciendo lo que nos da la gana, como debe de ser.
Para trabajar y optimizar nuestro tiempo, pienso lo mismo. ¿Por qué tengo que basar mi forma de organizarme en lo que diga un libro de GTD o un blog, asegurando que es el nuevo camino de la eficacia moderna? Me acuerdo que la primera vez que oí hablar de la gestión inteligente de tareas pensé que estaba bien la idea, pero estandarizar e incluso patentar una idea que lleva haciéndose toda la vida, era como mínimo de tener mucho morro (como Michael Reiziger más o menos) Pero no importa, porque está de modo el seguir los consejos, trucos y tips, de los gurús, y es algo que siempre se ha hecho, tanto en Internet como en la vida. Como yo me he pegado media vida remando contracorriente y buscando las mejores estrategias para ser más eficaz en lo que hago basadas en mi propia experiencia, me he tropezado veinte veces con la misma piedra y gracias a ello he sacado mi propia manera de hacer las cosas. Que estará más o menos optimizada, será igual o peor que la de otros que las venden y promulgan, pero es la mía, y me va como anillo al dedo.
Hay que escuchar a todos, leer mucho, probar, equivocarse y buscar la manera de hacer las cosas más personal y más propia posible, pero no creamos encontrar la panacea en 4 pasos para ser mejor. Esta es la única forma que tenemos de diferenciarnos con el resto de la gente, ser nosotros mismos y aprovechar todos nuestros defectos para ser lo que queramos ser.
Nota de autor: por supuesto espero que no me hagáis ni caso, porque estaríamos en las mismas. Solo es una opinión mas.