Los Podcast de día y los Podcast de noche

En el podcasting como en la mayoría de las cosas de la vida, o bien somos nosotros los que nos categorizamos o son los demás los que nos pegan etiquetas. De cualquier modo, para que las cosas no terminen siendo un caos, no está de más organizarlas un poco y por ello existen Podcast de tecnología, cultura, cine, y cien temáticas distintas entre las que bucear. Personalmente siempre he añadido una categorización extra, los podcast amateur y los profesionales, pero ahora me he dado cuenta que todavía se puede hacer otra incluso más importante: Los podcast de día y de noche.

Desde hace un tiempo me doy cuenta que por mucho que me guste un podcast, mentalmente me resulta imposible escucharlo de noche, ya sea por el ritmo, por la temática, o sobre todo si requiere que tenga los sentidos más atentos a lo que se dice. Por contra, hay otros podcast que los disfruto el doble si lo hago en la intimidad que da la noche. De hecho, incluso grabar a una hora u otra no tiene nada que ver. Como soy nocturno de nacimiento siempre me ha salido mejor lo que tramo a la luz de la luna que a la del sol. Y sería capaz de afirmar que desde que solo grabo de día, he perdido mucho como locutor, o al menos no acabo de trasmitir todo lo que busco. Esto ha conseguido que lleve meses sin escucharme, algo malo para aprender de los errores cometidos en un podcast, pero lo que el cuerpo no me pide, la mente es raro que lo ejecute.

Será romanticismo o pura costumbre, pero en mi rutina de vida, el día y la noche me piden podcast distintos, que por la naturaleza misma del podcasting, podemos adaptar a nuestra forma de escucharlos.

¿Qué os parece esta idea de podcast de día y de noche, os ocurre a vosotros como oyentes y/o podcasters? Si no me lo contáis en las Jornadas de Podcasting de Barcelona de este fin de semana, echaos un comentario… ;)

Este año voy a las Jornadas de Podcasting 2010 de Barcelona

Ya está todo reservado para asistir junto a Jorge de El Podcast del Búho, a las Jornadas de Podcasting 2010 de Barcelona. Reconozco que tenía ganas de asistir a un evento en los que se reúne un montón de personas que conoces de voz y de twitter, porque ya era hora de estrecharles la mano e intercambiar sonrisas. Seguro que nos resulta curioso el entrar en las jornadas y empezar a mirar a la gente intentado distinguir caras mientras mentalmente las comparas con sus avatares en redes sociales, o hacer oído para distinguir voces conocidas de tantos programas escuchados.

Tengo que ser sincero, personalmente no voy para aprender técnicas en los talleres, ni a participar en charlas. Lo que más me ha motivado para acudir es que voy a conocer gente, ya por otra parte conocida. Voy a poder estar con podcasters que escucho, hablar del medio, comparar opiniones, y sobre todo divertirme con esas personas que están detrás de una @ y un nick cuando intercambiamos mensajes por Twitter. Volvemos al fin y concepto último de las Redes Sociales y a lo Social 2.0, desembocar en apretones de manos, cervezas y risas en persona.

De cualquier modo, estoy contento de ir porque también tengo mucho que aprender en el mundo del podcasting. Nunca se tiene suficiente experiencia ni se ha grabado suficiente como para creerse docto en nada. Aunque por supuesto también espero poder ayudar y sobre todo, animar a la gente que está empezando en esto y quiere conocer los detalles del podcasting particular y profesional. En estos momentos me encuentro en un buen momento como Podcaster. Grabo semanalmente Hablando sin Parar, un podcast humilde que me permite hablarle al micrófono y a los oyentes con total sinceridad de cualquier cosa que me haga terminar y encontrarme a gusto con haberlo hecho. Por si fuera poco, profesionalmente tengo la suerte de poder grabar todos los días podcast y vídeocast para la empresa que me paga todos los meses. Así que estoy feliz por poder desarrollar lo que me gusta en los dos ámbitos de mi vida.

Alguna vez me han hecho la pregunta de si me gustaría hacer radio y la verdad es que en cierto modo siempre ha sido un sueño para mí. No estoy seguro de si podría llegar a hacerlo bien, pero es algo que sé que algún día comprobaré de una manera o de otra, porque si comencé a grabar podcast fue por mi amor a la radio desde muy pequeño. Aunque esto solo el tiempo y las oportunidades lo dirán. De momento tengo mi rincón de libertad en el Podcasting, sobre todo con Hablando sin Parar, al que cada día tengo más cariño. Desde luego, es imposible que se repita lo que ocurrió con el Podcast de No tengo iPhone, jamás pensé que recibiría tantas y grandes muestras de cariño como con ese podcast, y cuando decidí dejar de grabarlo me di cuenta de lo que significó para mucha gente. Aquello me hizo sentir muy feliz por haberlo grabado durante dos años y 70 programas e hizo que me enamorara totalmente del Podcasting. Muchos de aquellos oyentes me siguen acompañando en esta nueva etapa, y a otra gran parte los espero conocer en las Jornadas de Barcelona, y esa es una motivación muy grande para asistir este año a las Jornadas de Barcelona.

Así que si vais a acudir, nos vemos allí y recuerda, también nos debemos una cerveza ;)