Sin medias tintas, no me gusta lo que he podido ver del nuevo Lion rebozado que Apple lanzará este verano. Ayer casi me cortan la digestión al leer que Mac OS X Mountain Lion ya estaba circulando en el ambito de los desarrolladores, y de paso vía Torrent por los bajos fondos de Internet. Aunque en realidad, esto viene a cuento por la cantidad de trabajo que me va a caer con esto. No hablaré de ello. Lo que sí quiero comentar es mis primeras impresiones sobre este nuevo (¿?) felino.
Apple quiere ganar dinero, mucho dinero. Ambiciona reventar el mercado, comérselo, hacer que todo el mundo que tiene un iPhone o iPad, y son muchos, tengan un Mac. Una bonita ambición, ¿a qué sí? A mí me encantaría bañarme en oro, por lo que no veo raro que Apple también quiera hacerlo. Saben que cuentan con 100 millones de usuarios de iCloud y quieren amortizar todo lo que se gastan en servidores. Sobre esta premisa han tomado varias decisiones:
iCloud está muy integrado en iOS, pero tenemos que hacerlo mucho más presente en Mac OS X. Lo han conseguido.
Si la gente se ha acostumbrado a usar las nuevas apps para iOS que sincronizan nuestra información y datos con la nube, también estarán tentadas a hacerlo en sus Mac. Las portamos, que no es muy difícil.
¿Cuál es el resultado? Un Mac iOS X.
Hablando claro, a todos se nos había pasado por la cabeza. La actual versión 10.7 se quedaba corta en cuanto a integración con iOS 5. Sabíamos que Apple terminaría por hacer algo parecido a esto. La utilidad vendrá si realmente usas las aplicaciones que ya tienes en el iPhone o en el iPad, pero venga ya…, no es que el Mountain Lion vaya a suponer una revolución del actual Lion. Por eso me chirría que en verano tengamos que pasar por caja para tener este nuevo sistema operativo que tampoco aporta tanto para el usuario general.
En Apple las cosas han cambiado. Ya no hay tanto circo, ni keynote, alrededor de sus presentaciones. En el caso de Mountain Lion, actualización en su web y listo. Ni bombo ni platillo. Parece que el super éxito iOS es la clave para que los billetes sigan entrando en las arcas de Cupertino y lo teletransportan al Mac, no necesitan más presentaciones.
Sin enrollarme, a mí esta actualización no me convence, como tampoco lo hizo Lion respecto a Snow Leopard. Estoy a favor de la integración y de la nube, pero el trabajo en un ordenador no es el mismo que en un dispositivo móvil. Y si me pongo en plan conspiranoico incluso podría pensar en un trabajo oculto hacia un dispositivo totalmente táctil. Un híbrido entre iMac e iPad. En mi opinión, un engendro. Afortunadamente tendremos que esperar para ver algo así.
Me temo que nos vamos a tener que ir acostumbrando a este tipo de acciones por parte de Apple, muy al estilo iOS. Nuevo sistema cada año, con todo lo que conlleva para un usuario de ordenador. Veremos si la maniobra de Apple no termina sobrevirando.
Más información: Apple.com








