El iPhone 3GS y el Bluetooth integrado del Citröen C4

Hacía tiempo que no escribía un artículo en No tengo iPhone, pero llevo ya un tiempo con la mosca detrás de la oreja con el iPhone 3GS y el bluetooth integrado de serie por el Citröen C4 que compré hace un par de meses. Os lo quería comentar por dos razones: la primera para extender mi queja pública hacia Apple por la forma de gestionar detalles como el Bluetooth (ya que por lo que he podido leer en distintos foros y blogs, el iPhone es el único terminal con ciertos problemitas de uso con Citröen) y la segunda para que los usuarios de iPhone que compren un Citröen con bluetooh no se asombren de lo que ocurre.

El problema es el siguiente: El coche y el iPhone se enlazan a la perfección. El sonido de entrada y de salida es muy bueno en todas las llamadas y la agenda del teléfono aparece sin problema en el ordenador de a bordo. Lo que no comprendo es por qué cuando pulso el botón del volante para dar una “Orden de Voz” e indico que llame a alguien tengo que hablarle directamente al iPhone (se activa el control por voz). Si llevas el teléfono en el bolsillo no te hace ni caso.

Además de esto que comento, hay otro detalle interesante. Cuando navegas por la agenda del iPhone, desde el ordenador de a bordo, ignora ciertas etiquetas referentes a la denominación que tú le has indicado a cada teléfono de un mismo contacto. Por ejemplo, cuando llamo a mi novia e indico “llamar a “nombre” móvil”, me ignora cual diva en discoteca. Sin embargo, si le pido: “llamar a “nombre” portátil” entonces a veces, y solo a veces, realiza la marcación.

La única solución que me ha quedado es dejar siempre el iPhone cerquita, para que cuando necesite llamar a alguien el Control de Voz recoja claramente mi voz, porque no me gusta que me ignoren, y menos una máquina. Sinceramente, no me parece la forma más adecuada de usar el bluetooth en un coche.

Fuera los podcast tecnológicos de las radios comerciales

Hace tiempo que descubrí el programa de radio Ser Digital, en la CadenaSer de España, y me gustó porque hablaban de tecnología y al menos parecia que lo hacían con cierta coherencia en sus opiniones. Obviamente no hace falta hablar de la buena producción y de los contenidos provenientes de marcas importantes en el mercado de los cachibaches. Sin embargo, ya hace tiempo que dejaron de perder frescura y en cierto modo, ese “norte” que les había hecho ser interesantes a mis oídos.

Decir simplemente que un podcast es como un programa de radio relleno de trozos de audio pegados uno con otro, a estas alturas es como decir que la gran pirámide de Egipto es una cosa muy muy grande que hicieron unos señores muy antiguos. Y es que una cosa es que no se pueda estar al tanto de todas las novedades, que son muchas y diarias de la actualidad tecnológica, pero algo de rigor sí podrían tener, que para eso les pagan. Puede que sea eso por lo que a Tazzito y a mí, nos hirviese la sangre vía Twitter al escuchar ese comentario, porque que a los podcaster de a pie, que grabamos quitándonos tiempo libre y sueño, que vengan unos señores más patrocinados que el coche de Fernando Alonso a tocarnos las narices, pues clama al cielo.

A raiz de eso me puse a investigar los distintos rankigs de podcasting en iTunes, y en casi todas las categorías te puedes encontrar un programa de la radio comercial en lo más alto del Top, y que conste que no critico a todos, ya que hay programas muy buenos, pero la verdad, gracias a su propia campaña de marketing online y a su gran difusión por las ondas tradicionales, acaban hundiendo en los puestos del desconocimiento a gente anónima que “se curra” sus propios programas con esfuerzos y muchas ganas.

A mí Ser Digital por ese comentario y por muchas otras razones, como su parcialidad a la hora de hablar de temas de Windows, que parece ser que es la única plataforma verdadera, ya hace tiempo que dejé de sintonizarlos y descargarlos, prefiero escuchar a Treki23, a TodoSagit, a Appleando, a Serantes, a Mackinando, a PuroMac, por poneros algunos ejemplos. Ellos tendrán mejor o peor producción que la radio comercial, pero al menos son honestos y dan con ilusión una información sin sesgo, unas opiniones y críticas de primera mano, y sin presión de ninguna empresa soplándoles en la nuca. Y es que son usuarios como tú y como yo, que no se dejan influenciar por nadie más que por sus propios gustos y opiniones.

Reconozco que tampoco soy muy imparcial en este tema, ya que también grabo un podcast semanal sobre tecnología, pero puede que por ello tenga que reivindicar con más fuerza a mis compañeros y a mí mismo desde el único canal por el que puedo hacerlo, por la Red. Desde esta pequeña tribuna que es mi blog, os pido más apoyo a los podcast personales y dejad de lado a programas como Ser Digital, que están condicionados por cien marcas comerciales que les marcan los productos a poner por las nuebes, sean buenos o malos, y que encima están enquilosados en un estatus de intocables que en estos tiempos de la Web social, huele a rancio.

Copiar y Pegar, el gran invento del Blogger sin ideas

En ocasiones se dan momentos especiales en las que el Universo entero confluye en un mismo punto de alineación intergaláctica de planetas, y ese mismo polvo de estrellas que salpica la inspiración de un blogger, le da “de refilón” a otro para escribir exactamente lo mismo. No sé si ironizar diciendo que es como tener la misma Musa susurrándote al oído, o decir directamente que eso es tener un cara más dura que el granito. Sin embargo, el vil deporte del Copy&Paste es una modalidad que yo me plantearía proponerla para las Olimpiadas. Como estoy seguro que a muchos compañeros bloggers que puedan leer este artículo les ha ocurrido en alguna ocasión, no añadiré mucho más, pero es gracioso ver como unos se aprovechan del trabajo de otros para ganarse el pan en blogs tan repetidos como los cromos de Donato, que en el 1993 me salía en todos los paquetes de Panini que compraba.

Estamos de acuerdo en que hay noticias tan relucientes e importantes que es casi imposible no publicarlas, e inevitablemente te las encuentras en todos los blogs de una misma temática. En el mundo de Apple se da mucho, ya que o te buscas la vida, o no hay tanta carne que cortar todos los días, pues los filetes de kilo solo aparecen en contadas ocasiones. Pero esto no ofende, simplemente cansa igual que ver el mismo capítulo de Los Simpson todos los días en Antena3. De cualquier forma es comprensible, si pusieran otra serie, igual cambiábamos de canal a la hora de comer. Como ya dejo claro que aquí no estoy hablando de los blogs envueltos en redes que se ven avocados a la repetición de las noticias, porque es lo que toca para llenar el espacio, me referiré a los maestros de la clonación como caraduras del quince.

No me gusta lo que hacen, no los respeto y lo siento mucho por ellos. Porque escribir en un blog nunca debe ser copiar el trabajo de otro. Si algo tiene la blogosfera es que es un mundo abierto a las opiniones de todos, a que la información puede ser tratada desde mil puntos de vista distintos, y juntar letras por juntar, sinceramente me parece insultante para los lectores. Si estos expertos en copiar a los demás no tienen de qué escribir, o no saben cómo hacerlo, simplemente…., que no escriban. Y menos si les están pagando por escribir, porque además están timándo a triple banda y con efecto en la bola 8.

No voy a decir quién copia ni quien ha copiado, solo faltaría darles más cancha desde aquí. Solo quiero dejar bien claro, que el copiar y pegar, y más cuando no se cita la fuente de la que se extrae la noticia, es muy triste. Pero los lectores sois más inteligentes que todo eso y pienso firmemente que más tarde o más temprano todos nos damos cuenta de quién es quién y cómo se deben hacer las cosas.

Los desarrolladores de aplicaciones para el iPhone no son idiotas

sdk iphone 3.0 OS apple

Cuando leo noticias sobre las ideas que tienen en las altas esferas directivas de Apple, pienso que o se han vuelto locos o es que nos toman por tontos. Luego a la larga, con el paso del tiempo y las experiencias de los usuarios que quedan bien reflejadas en blogs y foros de todo el mundo, terminan por darnos la razón o por dejarnos con la boca abierta. Sin embargo hay ciertas cosas en las que Apple parece empeñada en remar contra un océano entero de incipientes críticas traídas por la forma en la que quieren gestionar las notificaciones Push del iPhone OS 3.

En primer lugar, tengo que reconocer que ya en la Keynote me entusiasmó la idea de recibir estas notificaciones “al instante” de mis aplicaciones preferidas sin tener que hacer uso de más consumo de batería con las apps corriendo en segundo plano. Quizá sea de los pocos que el tener varias aplicaciones funcionando a la vez en un Touch o un iPhone no le entusiasma demasiado… Apple que en mi opinión tiene la gran posibilidad de acallar críticas que le han estado viniendo con el funcionamiento del Push vía MobileMe, con esta novedosa forma de interactuar con tu dispositivo móvil, ya ha comenzado a meter la pata con lo siguiente:

Los servidores que harán funcionar el Push de las aplicaciones correrán a cargo de los desarrolladores de estas.

Tócate los cojones Mariano… A más de un desarrollador le habrá entrado la risa floja, a otros les habrá entrado ganas de quemar Cupertino, y algunos ya estarán ahorrando “pasta gansa” para poder cumplir con este servicio del futuro OS 3. Vamos a ver las cosas con prespectiva: No es lo mismo una empresa consolidada y con cierto potencial económico, que desarrolla aplicaciones comerciales para el iPhone/ Touch, que los montones de desarrolladores de a pie que se queman las neuronas para poder ofrecer una aplicación en condiciones con la expectativa de recuperar la inversión en el proyecto e incluso sacar algún beneficio. Y no hay que olvidar que en estos tiempos oscuros el obtener beneficios por una aplicación introducida en la AppStore es cosa complicada, ya que hay más aplicaciones en la AppStore que gente vive en Aragón. Si ahora encima Apple les carga ese gasto extra, con lo que ello supone, no creo que vaya en favor de que más desarrolladores se lancen a crear más y mejores aplicaciones, sino que muchos abandonarán proyectos o ni siquiera se lanzarán a realizarlos.

Que la mayoría de las veces Apple no escucha los gritos que les lanzamos desde la calle ya lo sabemos, pero que maltrate a la propia gente que les están llenando los cofres del Tesoro (o la AppStore), no me entra en la cabeza. Veremos como termina la cosa y si Apple termina dando marcha atrás con esta barrabasada que se han sacado de la manga. Por ello me surge la duda, y más cuando ya empiezan a escucharse cantos de sirena sobre la vuelta de Steve Jobs, ¿quién da realmente hoy en día las órdenes en Apple?, ¿Tim Cook?, ¿las toman por mayoría? ¿Steve Jobs desde su cuarto de estar? Porque en ocasiones como esta me da la impresión de que las toma un mono con sombrero fumando un puro desde un caro sillón de cuero negro…

Odio a los políticos incultos que se dicen cultos

Angeles Gonzalez-Sinde ministra cultura internet p2p inculta

Tiene cara de comer Pitufos

Ya habréis oído tambores de guerra en las oscuras cavernas de Internet alrededor del nombramiento de Ángeles González-Sinde como nueva Ministra de Cultura. Para quienes todavía no sepáis el por qué del revuelo, solo os diré que esta señora es una de las personas que menos debe saber y menos entiende lo que significa la palabra Internet de la historia de España. Una tipa que se ha dedicado a lanzar críticas sin fundamento y a insultar directamente a todos los internaútas que surcan los vientos por la Red. Y ahora, semejante inculta, ímbecil y retrógrada política, se va a poner al volante de todo un Ministerio. Con un par, sí señor.

Al principio, cuando me enteré de la noticia me pareció una especie de broma. Pero todo hay que decirlo, pocos Ministros de cultura que recuerde han entendido realmente lo que significa la palabra “Cultura”. Ahora con el nuevo fichaje político para tan alto cargo, tal vez impongan como asignatura obligatoria en los instituos ver La Noria o alguna mierda de esas que da la TV para mentes inquietas. Pero lo más preocupante es su lucha desaforada contra los P2P, propia de personas que no entienden qué siginifica Peer to Peer y su filosofía. Sinceramente, espero que no se cumplan las premoniciones que dicen que de la mano de esta señora nos van a tocar más los “routers”, más de lo que lo hacen con las altísimas tarifas de Banda Ancha y las paupérrimas conexiones que nos ofrecen con respecto al resto de países Europeos. España ganó la Eurocopa, pero en cuestión de Internet jugamos en campos de tierra.

Cultura e Internet no van a ir nunca más separados como con esta Ministra, y el único consuelo que nos queda es que, por tradición en la política española sea del signo que sea, siempre se trabaja poco y mal, además de que el Ministerio de Cultura siempre ha tenido poco peso en la política general, y si no os lo creéis, daros un paseo por algún instituto y veréis los medios con los que cuentan los profesores y los temarios que están obligados a dar a unos críos a los que cada vez se les fomenta menos su faceta cultural.

Aquí os dejo el enlace al grupo de Facebook encontra de Ángeles González-Sinde, pero como supongo que ahora en el Ministerio de Cultura entrarán poco en Internet, no creo ni que se entere de su existencia. Qué triste.

Malditas tarjetas SIM

Ni entiendo del tema ni me ha preocupado mucho hasta hoy, pero siempre me ha llamado la atención el que por muy buenos que sean los móviles de hoy en día, necesiten de una tarjeta SIM de 64k para funcionar correctamente. Supongo que será temas de operadoras y estándares comunes para todas, pero me niego a pensar que con lo adelantadicos que estamos en estos tiempo respecto a telefonía móvil, ni a los japoneses se les haya ocurrido innovar algo en este campo (y si lo han hecho no se ha oído por estos lares)

En cualquier caso estas tarjetitas pequeñas y endebles que llamamos SIM tienen poquito que ofrecernos actualmente, siempre pensando en lo que podrían hacer si tuvieran más capacidad o prestaciones. Hay que ser sinceros, si las miramos y analizamos detenidamente son cutres a más no poder, y además se rompen con relativa facilidad si tenemos una SIM para dos móviles y tenemos que estar cambiándola, por poner un ejemplo. Para una tarjetita que se supone que tiene que sobrevivir a varios móviles que se rompen y se renuevan podrían currárselo más y ofrecer más servicios para poder almacenar más cosas en ella y no depender de las memorias internas de nuestros móviles, cada vez más pasajeros porque el consumismo es lo que tiene.

Supongo que este artículo me viene al pelo cuando esta mañana he tenido que ir a buscar un duplicado de una tarjeta SIM que, inexplicáblemente y sin haberla sacado ni una sola vez de su escondite dentro del móvil, ha dejado de funcionar. Y también me imagino que los 5€ (más de 800 de las antiguas pesetas por un trocito de plástico…) que te cobran las operadoras, siendo bastante el perjuicio causado por el hecho de que se estropee, hayan influído en mi particular enfado con estas tarjetas SIM. Pero qué le vamos a hacer, seguro que todos tenemos una opinión sobre esto y todos tenemos anécdotas que contar respecto a las operadoras de telefonía móvil, ¿verdad?

¿Cuánta gente tiene un iPhone sin saber qué es un iPhone?

A raiz de varias conversaciones que he mantenido últimamente sobre lo poco aprovechados que están ciertos productos en manos profanas en las nuevas tecnologías, he pensado en hablaros de varias experiencias personales, ya que seguro que alguna de las situaciones os suena familiar. Y con esto no quiero se especialmente critico, que a mí me ponen al volante de un Ferrari y tampoco sabría sacarle todo el provecho… Aunque no me importaría probarlo ;)

En cualquier caso seguro que muchos sobrevivimos con los justo, y muy de vez en cuando nos permitimos el lujo de algún pequeño capricho (uno al año no hace daño, aunque escueza un pelín), y tenemos el compañero-amigo-vecino-cuñado, que no tiene ni idea de tecnología pero que te mete en los morros un iPhone de estreno, un Macbook Pro, o cualquier producto similar. Y tú te quedas mirándolo con una mezcla de envidia mal sana y lástima porque seguro que se pegará horas buscando el teclado del iPhone o la tecla de Windows en el Mac. Aunque es un caso extremo, seguro que todos conocemos a personas que tienen estos aparatos geniales y que a penas saben lo que les puede ofrecer, o que directamente, les da igual porque son lo último y quedan muy bien cuando estás con los amigos.

Yo siempre he sido muy apasionado por la tecnología, lo reconozco, y a veces esa misma pasión por lo electrónico me hace tirarme de los pelos viendo como personas desaprovechan las máquinas que tienen entremanos, pero tampoco lo veo raro. En cualquier caso, sí que hay un tipo de persona que me molesta especialmente y que además, ¡oh casualidad!, son los que más te dan el coñazo, porque ni saben lo que tienen ni quieren saberlo, eso sí, pretenden tenerte como su técnico de soporte particular, además con un contrato muy especial: By the Face… Con ese tipo de personas no puedo, y no porque sea mucha molesta resolver dudas o problemas, sino porque demuestran no valorar ni tus conocimientos en la materia ni tu trabajo solucionando sus problemas.

Aunque podría haber nombrado cientos de productos, en el título del artículo he hablado del iPhone porque es la pieza más “glamourosa” del actual catálogo de Apple, y que al popularizarse como teléfono móvil más está llegando a todo tipo de sectores. Igual que los iPod, con un iPhone no importa si tienes Mac o Pc, y ni siquiera importa si sabes lo que es la AppStore, ni que es un “Todo en uno”, ni siquiera que sea casi como tener un ordenador personal en la palma de la mano, solo importa que es muy bonito y con caché. Qué conste que ellos se lo pierden, pero no estaría mal que la gente que se gasta tanto dinero en un producto, se interesara algo más por lo que está comprando, más allá de que esté de moda o sea muy cool, porque estoy algo harto de ver a “niños bien” con su iPhone en la mano usándolo como si fuera cualquier Nokia de gama baja.

¿Qué les ha dado a todos con el Karma?

Según la wikipedia el Karma sería una energía metafísica (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Para los que veáis la serie Me llamo Earl, ya os sonará el concepto, pero básicamente si te da por hacer algo bueno el karma te recompensará, pero si eres malo…, ándate con ojo.

En Internet muchas webs recopiladoras de noticias tienen métodos basados en este Karma para controlar, premiar y castigar a sus propios usuarios, y ahora parece que algunos blogs, sobre todo aquellos grandotes con miles de seguidores y comentaristas a “tutiplen” están comenzado a copiar este sistema para controlar a la gente que comenta sus artículos. Como soy muy inocente quiero pensar que lo hacen con la buena intención de premiar a sus seguidores que dejan buenos comentarios regularmente y evitar que los comentarios de bajo nivel, soeces, o directamente spamers, puedan campar a sus anchas por dichos blogs. Sin embargo, si lo pienso dos veces creo que es una medida algo polémica ya que da la impresión de convertir al blog en donde estás comentado en una especie de Gran Hermano que vigila cada palabra o comentario que estás pensando dejarles. Si has sido bueno el karma te sube, y si te has portado mal te arriesgas a bajar a los infiernos 2.0.

Opiniones hay para todo, y desde luego igual que vosotros que estáis leyendo estas cuatro frases hiladas con palabras mejor o peor escritas, tenéis una para cuaquier tema que se trate, no creo ser nadie para valorar ese karma virtual, que algunos parecen estar empeñados en hacerlo ver como un halo de luz alrededor de nuestras pantallas. Pienso sinceramente que cualquiera puede dejar el comentario que quiera, y si a estos blogs les molestan según qué comentarios, creo que hay métodos mejores para moderarlos en vez de establecer puntuaciones según el comportamiento de unos y otros. También habría que ver qué criterios siguen y qué es “políticamente correcto” postear en sus blogs. A mí no me gustan estos sistemas de buenos y malos qué queréis que os diga.

El iMac, los altavoces integrados y el Corte Inglés

Para los que habitualmente leéis este bog, o escucháis el podcast, seguro que ya me habéis oído hablar mal de algunos comercios en donde se distribuyen productos de Apple, y sin embargo muy bien de otros. De todo tiene que haber, y a la vez que me gusta recomendar lo que funciona (y eso que no cobro publi…), no me quedó atrás cuando algo se merece un buen coscorrón. En este caso voy a volver a hablaros sobre una anécdota vivida en El Corte Inglés como escenario real del despropósito.

Nunca he sido amigo de comprar tecnología allí, salvo algún periférico, más que nada porque en mi ciudad al menos, me da la impresión de que quien te vende un ordenador lo hace como si te estuviera vendiendo un equipo de música, una cafetera, o una cámara de video. Son vendedores y punto, su trabajo es vender y lo hacen. De hecho quiero dejar muy claro que no estoy criticando a los trabajadores, como siempre explico cuando hablo de estos temas, la culpa es de la empresa que no realiza un trabajo de formación correcto y los deja, irónicamente, vendidos a la suerte de enfrentar a clientes más o menos pesados. Por eso el vendedor del que os voy a hablar tampoco podría decir que tiene la culpa de no saber lo que está vendiendo, y hasta casi me da apuro, porque yo también he sufrido el que te suelten a una plaza sin capote. Sin mas comienzo la historieta:

Un cliente cualquier se encontraba mirando los iMac expuestos y le preguntó a un vendedor si era posible que le asesorase un poco. Por supuesto el vendedor accedió y le empezó a comentar las mismas cosas que ya estaba escritas en la pegatina del precio, es decir, cuatro especificaciones que iban de la memoria RAM, a cuántos gigas de disco duro tenía a su disposición…, y poco mas. Al ser el iMac un ordenador sin torre en el que todo está integrado en la propia pantalla, el cliente se quedó algo extrañado al ver que no tenía altavoces, o al menos él no los encontraba. Después de soltarle cuatro perogrullos pseudo-técnicos para salir del paso, el vendedor comenzó a ponerse nervioso, porque clarísimamente no tenía ni idea de dónde tenía el iMac los altavoces. Incluso empezó a recomendarle comprar unos altavoces externos, cuando el cliente le preguntó si la salida de ventilación que todos iMac tiene en la parte delantera posterior era por donde salía el sonido. Cuando el vendedor dijo que sí, yo no me pude aguantar, y es que me había quedado cerca mirando unos maletines y estaba escuchando medio horrorizado toda la conversació. Les señalé la parte de abajo de la pantalla del iMac y exclamé: “Los tiene debajo”. Al vendedor se le escapó una risita nerviosa y el cliente se quedó alucinado de que un ordenador pudiese llevar todo integrado en la pantalla. “Pobre”.- pensé- “Si además supiera que corre un sistema operativo distinto a Windows…”, porque por supuesto ese pequeño detalle olvidó mencionarlo el atento vendedor que corría a atender a una clienta que preguntaba por memorias USB.

Con esta historia verídica quiero denunciar dos cosas. Primero la falta de formación que las empresas dan a sus trabajadores, y segundo la falta de unos buenos criterios de selección por parte de estas, ya que está demostrado que si contratas a un comercial que use y disfrute de lo que está vendiendo, obtiene muchos mejores resultados que otro al que le da exactamente lo mismo manzanas que peras.

Mal servicio online en Fnac España

Seguro que en estos día de Navidad y Reyes muchos hemos sido los que hemos intentado acceder a la web de Fnac para curiosear algún regalo o comprarlo desde allí. Y también estoy convencido que muchos hemos cerrado el navegador o la pestaña correspondiente cabreados porque nos había fallado la Web, o directamente ni cargaba porque estaba con problemas. Aún soy un novato en esto de vender por Internet, pero si algo tengo claro es que dar tan mala imagen, y de forma tan repetida, hace perder clientes.

Una empresa como Fnac, que vende entre otras cosas material tenológico, no debería permiste tener una web que da tantos problemas. Cierto es que luego lo compensan con una excelente atención al cliente y unos productos de muy buena relación calidad-precio, pero necesitan un pequeño toque de atención en lo que a su operativa online se refiere, porque seguro que pueden hacerlo mucho mejor.