La temperatura de nuestros Mac, sobre todo en verano

El calor del verano está sobre nuestras cabezas y sobre nuestros equipos. A veces pesado, otras incluso angustioso, pero el verano tiene estos inconvenientes que se incrementan cuando nos toca trabajar con un ordenador a 30º de temperatura ambiente. Reconozco que soy un paranoico de los detalles, monitorizo el estado de los procesos internos de mis equipos para que anden perfectos y anticipar cualquier posible error, pero nunca está mal andarse con ojo. Para ello disponemos de herramientas tan geniales como iStat, en su versión Widget. Desde que hace años se me quemó un Pc por falta de cuidado, siempre he tenido especial cuidado en este apartado de las estadísticas de funcionamiento interno. El procesador, los discos duros, las unidades ópticas, la gráfica… Son componentes que si se fuerzan demasiado a una temperatura ya de por sí elevada, corren riesgo de sufrir errores graves, siempre que no estén bien protegidos por sistemas refrigerantes.

Como siempre os hablo desde mi propia experiencia de usuario, he podido observar como en un iMac, la temperatura del Procesador, trabajando a buen rendimiento, puede alcanzar los 60º fácilmente y no resentirse el rendimiento. El disco duro, escribiendo de continuo, no tendría mayores problemas mientras no trabaje mucho tiempo a 60º. El sistema gráfico, que con el simple hecho de visualizar un video ya eleva bastante su temperatura, estaría bien que no llegara nunca a los 75º, sobre todo durante mucho tiempo. De cualquier manera hay que pensar que un iMac tiene un diseño en el que sus componentes están muy compactos y están expuestos a mayores temperaturas que en un ordenador montado en forma de torre. Sin embargo, la calidad del sistema de refrigeración de los Mac es tremendamente buena y el diseño de sus equipos hacen que el trabajar con ciertas temperaturas altas no afecte al rendimiento ni a la durabilidad de sus componentes. En cualquier caso nunca se puede confiar plenamente en que algo pueda fallar, por eso es bueno monotorizar y estar atento a los valores que nos devuelvan aplicaciones de seguimiento como iStat, y más ahora en verano, cuando el calor se vuelve en ocasiones casi insoportable.

Que los MacBook se calientan algo más todos lo sabemos, porque aún están más compactos esos componentes, pero de eso hablaremos otro día. De momento os dejo el link a un listado de diferentes equipos y configuraciones para procesadores Intel para que os hagáis una idea de las comparativas con el vuestro, y de qué es normal y que roza el límite de lo peligroso: Imac Temperature Database