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A muchos no nos gustó la Keynote que nos ofreció Philip Schiller el pasado martes. Esperábamos más, pero la ausencia de Steve Jobs dejaba dudas sobre la “espectacularidad” de esta, y al final terminó siendo una presentación evolutiva con pocas sorpresas. A raiz de los productos presentados y las sensaciones que nos podujo a todos, he podido leer y escuchar opiniones para todos los gustos.
Los hay que piensan que este año Apple se guarda las sorpresas para más adelante y la Keynote solo sirvió para matar las participaciones de Apple en la MacWorld de todos los eneros. También hay quien salió contento porque Apple también significa software de calidad y es lo que nos presentó Schiller, calidad de la buena. Y otros que se quedaron esperando la genialidad a la que Jobs nos “mal acostumbró” en los últimos años y no se creen lo que pasó el martes. Los más críticos con Apple han aprovechado la tesitura para afirmar que la empresa de la manzana ha entrado en decadencia. Sin Jobs al frente y con una Keynote decepcionante en cuanto Hardware, la manzana parece presa fácil para sus críticos, aunque no creo en ningún caso que Apple haya salido debilitada tras la Keynote.
Apple no está acabada, y no podemos juzgar toda una empresa tan fuerte con esta por una Keynote que no cumplió con las expectativas generadas por ella misma y sus propios fanáticos. Queda mucho 2009 por delante y yo apuesto por un año de consolidación de productos y con los ojos apuntando al Snow Leopard, que personalmente me faltó en la Keynote, pero que seguro veremos rugir en este año.



Este el anuncio que reproduce el blog citado. Esto me recuerda a una predicción a la que nadie hizo mucho caso que realizó servidor para la pasada MacWorld: 

