
Con el anuncio de l presentación de la Palm Pre el 6 de junio, se abre el camino a una bonita y divertida guerra de los llamados teléfonos inteligentes. Con el Android de Google soplando en cada vez más nucas, y el próximo evento de Apple, en que si no presentan un nuevo iPhone, lo harán a la semana siguiente, de eso estad seguros, los vientos de guerra ya azotan en las caras de los directivos de estas grandes compañías.
Yo no sabría por qué bando apostar, aunque sí que me llama la atención que las principales bofetadas se las van a dar Apple, Palm y los terminales con Android, mientras que compañías de la tradición “movilística” como son Nokia o Sony-Ericsson, se están quedando en el vagón de cola en el interés del público. Realmente tengo que confesar que me da igual qué terminal sea mejor o qué compañía lidere el ranking de ventas, lo importante es la respuesta de las compañías de telefonía móvil respecto al trato que nos darán como clientes. Hasta el momento, y ahora le toca al iPhone recibirlas…, Movistar se han portado como lo que son, unos buitres de pico curvo, pero no por ello las demás compañías le van muy a la zaga. Al menos en España existe una especie de “tri-monopolio” entre Vodafone, Orange y la propia Movistar, que son los que de verdad se comen el mercado, aunque siempre puedas optar por otras soluciones más alternativas, ya se encargan los “Tri” de putearlos para que no den el servicio que prometen al firmar con estas.
Lo único que ansío y le pido todos los años a Papa Noel, los Reyes Magos, o a quien quiera que deje un balón de fútbol o una muñeca, dentro de los calcetines de los críos en Navidad, que la competencia entre las compañías fabricantes repercuta en las de telefonía, y estas mismas tengan que competir favoreciendo en suma al cliente final. En cualquier caso, veremos los movimientos de unos y de otros en el próximo mes, que será muy interesante.





