Mi Experiencia con Spotify Premium y porqué me ha convencido por completo

Imagen

Desde mis tiempos en los que comencé a organizar mi biblioteca musical en Winamp a hoy, iTunes ha llenado años y años de llevar al detalle la información y carátulas de todos los discos y canciones que añadía a mi colección de música digital. La sincronización mediante cable que usaba para pasar los discos que me apetecía escuchar en los iPod y iPhone, siempre me pareció una idea genial, aunque muchos la hayan criticado hasta la extenuación. Sin embargo, la llegada de la Nube y la posibilidad de acceder a todos nuestros archivos desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo conectado a Internet, era demasiado goloso como para no probarlo.

Aunque realmente iTunes Match fue el primer servicio online que probé, sus continuos fallos me hicieron desactivarlo y olvidarme de él “forever and ever”. Fue realmente Google Music el primer servicio de música online que utilicé de verdad, con el inconveniente de tener que buscarme la vida para acceder al servicio que por entonces se limitaba a EEUU y de subir a fuerza bruta una enorme cantidad de gigas. Después de unas semanas se convirtió en un asunto complicado utilizarlo desde el iPhone y lo dejé aparcado. Meses después vendí el iPhone, me compré un smartphone Android y entonces sí comencé a utilizar intensivamente Google Music, el cual también recomiendo por ser gratuito y un excelente servicio.

ImagenHasta hace un par de meses, mi paso por Spotify lo calificaría como anecdótico. Sin embargo, la evolución de su oferta de servicios y posibilidades, así como sus fantásticas aplicaciones móviles y de escritorio, me animaron a darle una segunda oportunidad. Encontré muy interesante la rapidez con la que integró mi biblioteca de iTunes y la posibilidad de ir descubriendo música, ya fuera por mi propia inquietud de buscar y buscar, o simplemente escuchando música recomendada por mis amigos de Facebook, o por las geniales Listas de Reproducción Públicas. Sin embargo, me faltaba la posibilidad de llevarme toda esa experiencia al Smartphone, y pagar casi 10€ al mes por el servicio Premium se me hacía muy cuesta arriba.

Entonces llegó una oferta de Antena 3 por la que regalaban 60 días de prueba en modo Premium. Me suscribí y comencé a explotar todo lo que pude las posibilidades que da tener toda tu biblioteca de iTunes más todas las canciones y discos que ofrece el servicio pudiendo descargarlas, tanto al Smartphone como al ordenador, y así conservarlas por si al finalizar la promoción decidía aparcar Spotify.

La inmediatez de Spotify es uno de sus grandes puntos positivos y determinante para que su servicio me haya terminado por convencer. Primero, porque ahora puedo buscar en el momento un disco que alguien me recomienda o que veo por Internet, agregarlo a una lista de reproducción y escucharlo más tarde, cuándo y dónde quiera. Segundo, porque desde que utilizo Spotify he descubierto una gran cantidad de grupos y música nueva que, por la rapidez de búsqueda y reproducción de Spotify, me ha permitido escuchar y descubrir sin esperas. Y tercero, por la integración con Redes Sociales, y sus Listas de Reproducción Públicas y colaborativas, una idea fenomenal.

Usar Spotify en el móvil y en cualquier ordenador en el que tengo instalado el programa con todas mis listas de reproducción sincronizadas, es una ventaja que me encanta. De hecho, me he dado de alta en la promoción Spotify.Movistar.es, que te ofrece la posibilidad de disfrutar durante dos años de Spotify Premium a 6€/mes (con IVA), casi la mitad del precio habitual, usando tu cuenta de facturación del móvil para cargarte el pago. Después de la buena experiencia de estos dos meses gratis, y considerando que en cualquier momento me puedo dar de baja sin penalización, he decidido apuntarme. Soy un gran consumidor de música, y por 6€ al mes es un coste perfectamente asumible. Por todo esto que te cuento, puedo decir y digo, que Spotify Premium a mitad de precio es una de las mejores opciones que he encontrado para disfrutar, no solo de mi biblioteca musical de siempre, sino de toda la música que quiera en el móvil y en el ordenador. Un servicio muy recomendado si eres un gran consumidor de música.

Más info: Spotify.com

Cada día le tengo más manía a Twitter

Imagen

Tengo que decirlo, cada día le tengo más manía a Twitter. Cierto que es una herramienta fantástica para enterarte de un montón de temasdiferentes, para seguir eventos en directo, para comunicar… Pero la excesiva necesidad de la gente por ser los más ingeniosos (véase cualquier invasión de Hashtags en el Timeline), lo irritante que se vuelven si no contestas a sus replies (hay quien aún no sabe que Twitter no es un chat), y la impunidad de un nick para ser antipático y desagradable, pueden conmigo.

 Escribía y compartía mucho por Twitter, pero cada vez lo hago menos. De hecho, llegué a seguir a 1.000 usuarios y ahora solo sigo a 200, y aún me parecen muchos. No me importa el número de gente que me sigue o me deja de seguir, porque sé que la mayoría están ahí por causas equivocadas. Primero porque muchos provienen de la época en la que grababa el podcast de No tengo iPhone, y la verdad, en Twitter no hablo de Apple absolutamente nada. Y segundo, porque la cantidad de Spam y cuentas fantasma que me siguen solo se compara con el número de cuentas zombie que pululan en Instagram. 

Me gusta el concepto de Twitter, con el que nació y con el que me divertí durante mucho tiempo, 140 caracteres para compartir ideas, enlaces, conceptos… Pero en los últimos dos años, Twitter ha degenerado mucho, demasiada gente metida en un saco tan pequeño solo ha hecho que pierda el interés por lo que dicen. Llevo desde el 2007 con una cuenta de Twitter en la que he publicado 25,735 mensajes. Tal vez demasiados. Muchos con contenido, otros sentimentales, la mayoría seguro que son estúpidos. Hoy creo que se ha terminado mi ciclo en Twitter. Al menos, con esa cuenta. Todavía no he decidido qué hacer. Me da pena eliminarla, pero por otro lado sé que no disfrutaré de Twitter si no me libro del peso acumulado de estos 5 años.

Imagen

Hace un tiempo descubrí Google+, mucha gente sigue convencida que es una Red Social vacía, sin gente ni contenidos. No es cierto. Google+ está muy viva, y cada vez más. Creo que a veces, cuando llegamos a una ciudad nueva en la que no conocemos a nadie y no están nuestros amigos, es lógico sentirte solo y pensar que allí todo el mundo es frío y por eso nadie nos dirige la palabra. Tal vez tengamos que dar nosotros el primer paso, interactuar, ofrecer buen contenido, participar… Google+ es una nueva y moderna ciudad en la que encontrar nuevas experiencias y otra gente con la que interactuar. Una oportunidad.

Cuanto más me alejo de Twitter, más me acerco a Google+. Llevo muchos años metido en el negocio de las Redes Sociales y siento que mi pertenencia a ellas tiene que dar un nuevo giro. Si no lo hago dejaré de disfrutarlas, de eso estoy seguro. Y no quiero abandonarlas porque me sigue atrayendo el concepto de compartir, interactuar y disfrutar con ellas.

El iPhone y el iPad cada vez son más marca Google

 

Captura de pantalla 2013-04-30 a la(s) 17.16.18

Ahora Google Now, pero antes ya estaba Gmail con sus correos y calendarios, los vaivenes de Google Maps y Youtube… Los iPhone y iPad cada vez están más “googleizados”. Por ahí he leído opiniones que se autorebozan en su sentimiento Apple asegurando que es obvio, que sin iOS la difusión de los servicios de Google se quedaría sin probar las mieles del éxito. Que el iPhone y el iPad es lo más de lo más, y que por eso Google tiene que agachar las orejas y pasar por el estrecho aro que siempre ha demostrado Apple para todo. Fijate que yo estoy al otro lado de la idea. Google se la ha vuelto a meter a iOS por arriba y por abajo.

Desde hace ya unos años, tengo la sensación de que iOS, como sistema operativo revolucionario y moderno, lleva estancado en unos gruesos muros de autoadulación y ciego convencimiento de seguir en el Top de manera inamovible. “Qué más da lo que hagan los demás, seguimos siendo los mejores”. Mi experiencia es la siguiente:

Llevo siendo usuario de Apple muchos años. He sido, y por motivos laborales sigo siendo, usuario de iPhone y iPad (heavy user, personal y profesionalmente hablando) He escrito y grabado mucho sobre ellos, y hace ya una año sentí la necesidad de probar algo diferente. Me lancé a tumba abierta al mundo Android con un Samsung Galaxy S3 del que sigo encantado después de tantos meses. Ni un cuelgue, ni un fallo, una experiencia de usuario fantástica, ni una aplicación que usara en iOS que no tenga su homónima (o equivalente) en Google Play. El nivel de personalización, la flexibilidad a la hora de compartir contenidos, el ser, hacer, deshacer… Android ha triunfado conmigo. ¿Es mejor que iOS?, para mí sí, para ti no tengo ni idea. Pero no es esto lo que quería contarte.

La película gira en torno a Apple y a su ceguera respecto a lo que sucede a su alrededor. Con Now y sus demás servicios, Google vuelve a entrar a tope en los iPhone y iPad. Personalmente, iCloud nunca me ha dado la impresión de ser capaz de mejorar absolutamente nada de lo que ya tenía Google. Ahora Google sigue metiénsole sus servicios a los usuarios de iOS uniéndolos a todos y arrastrándoles a las tinieblas. Y muchos todavía piensan que no importa lo que suceda a su alrededor.

Si eres usuario de iPhone/iPad quiero, no que te enfades si has sentido que en algún momento intentaba herir tus sentimientos de usuario. No te quiero ni convencer, ni molestar diciendo que Android es mejor que iOS, no lo pienso así. Cada usuario tenemos nuestro propio dispositivo perfecto, y yo no soy quién para convencer de nada, solo cuento mi experiencia que no tiene porqué ser la tuya. Pero según lo que siento sobre la tecnología móvil, y con los años de experiencia que llevo en la mochila, creo que Apple tendría que dar un golpe encima de la mesa y volver a innovar de verdad. Es lo que necesita y al menos, lo que necesitamos muchos usuarios.

El peligro del Follow Back en Twitter

Desde el 2007 ando por Twitter todos los días, y como en toda experiencia en redes sociales, he ido pasando por diferentes etapas. Durante mucho tiempo he creído firmemente en el buen hábito de seguir a quien te sigue, el famoso Follow Back, e incluso miraba con ojos semicerrados a quien tenía muchos followers y seguía a pocos usuarios. Ya sabéis, el famoso concepto de “Divo” o “Tweet Star”. Os digo algo, mi Timeline está decreciendo y no soy ni una cosa ni otra.

Según lo que grita mi experiencia al oído, el Follow Back o el compromiso de seguir a quién decide seguir tus publicaciones, me ha generado tanto ruído en Twitter que si no llega a ser por la llegada de las Listas, haría mucho que no me enteraría de nada de lo que pasa en mi Timeline. Os confieso que hace mucho que no leo el Timeline general, y que solamente abro Twitter para leer mis Listas de usuarios de los que no me quiero perder nada de lo que publican.

No quiero decir con esto que no haya gente interesante en Twitter, sino que hay demasiados y me es imposible seguirlos a todos. Lo peor es que por ese “ruído” generado por tantas cuentas publicando, pierdo gran parte de la información que realmente me interesa. En la actualidad, solo sigo a quién pienso que me aporta algo en ese momento, y seguro me pierdo grandes usuarios, pero no hay tiempo para mas. También estoy haciendo Unfollows. Siento quien se pueda sentir ofendido por ello, pero no es para nada algo personal os lo aseguro. Tan solo intento poner orden en mi Timeline. Y os digo una cosa, cada uno en Twitter sigue, o no sigue, a quien quiere. No tiene sentido molestarse por un Unfollow, o por que esa persona que sigues no te siga a ti.

Igual que en Twitter y en otras redes sociales, lo mejor del mundo es tener muchos perfiles diversos aportando información y publicaciones nuevas, pero el exceso que puede provocar el Follow Back genera el efecto contrario que se pretende. Personalmente necesito volver a disfrutar de mi Timeline, cosa que ahora no hacía.

No tengo iPhone 89

Vuelvo con un nuevo programa del podcast. ¿La razón por la que he tardado tanto en grabar uno nuevo? El trabajo. Tal y como están últimamente las cosas, no conviene descuidarse y trabajar lo máximo posible, aunque el tiempo libre se vea más comprometido que de costumbre. Pero aunque haya tardado un poco más de la cuenta, espero encontrarme con todos vosotros para que acompañéis en este número 89.

Encontraréis mi opinión sobre el nuevo Mac OS X Mountain Lion después de una semana de pruebas. Además os hablaré de una aplicación de productividad diferente y original llamada Clear. Se ha convertido en una imprescindible para mi día a día. ¿Quién lo iba a decir? Y por último, una pequeña opinión sobre la situación en el mundillo del podcasting con el, como lo ha calificado @verdugo789 en Twitter, JpodGate.


Encontrarás todos los programas del Podcast en:

Puedes contactar conmigo a través de:

Mi opinión (negativa) sobre Mac OS X Mountain Lion

Sin medias tintas, no me gusta lo que he podido ver del nuevo Lion rebozado que Apple lanzará este verano. Ayer casi me cortan la digestión al leer que Mac OS X Mountain Lion ya estaba circulando en el ambito de los desarrolladores, y de paso vía Torrent por los bajos fondos de Internet. Aunque en realidad, esto viene a cuento por la cantidad de trabajo que me va a caer con esto. No hablaré de ello. Lo que sí quiero comentar es mis primeras impresiones sobre este nuevo (¿?) felino.

Apple quiere ganar dinero, mucho dinero. Ambiciona reventar el mercado, comérselo, hacer que todo el mundo que tiene un iPhone o iPad, y son muchos, tengan un Mac. Una bonita ambición, ¿a qué sí? A mí me encantaría bañarme en oro, por lo que no veo raro que Apple también quiera hacerlo. Saben que cuentan con 100 millones de usuarios de iCloud y quieren amortizar todo lo que se gastan en servidores. Sobre esta premisa han tomado varias decisiones:

iCloud está muy integrado en iOS, pero tenemos que hacerlo mucho más presente en Mac OS X. Lo han conseguido.

Si la gente se ha acostumbrado a usar las nuevas apps para iOS que sincronizan nuestra información y datos con la nube, también estarán tentadas a hacerlo en sus Mac. Las portamos, que no es muy difícil.

¿Cuál es el resultado? Un Mac iOS X. 

Hablando claro, a todos se nos había pasado por la cabeza. La actual versión 10.7 se quedaba corta en cuanto a integración con iOS 5. Sabíamos que Apple terminaría por hacer algo parecido a esto. La utilidad vendrá si realmente usas las aplicaciones que ya tienes en el iPhone o en el iPad, pero venga ya…, no es que el Mountain Lion vaya a suponer una revolución del actual Lion. Por eso me chirría que en verano tengamos que pasar por caja para tener este nuevo sistema operativo que tampoco aporta tanto para el usuario general.

En Apple las cosas han cambiado. Ya no hay tanto circo, ni keynote, alrededor de sus presentaciones. En el caso de Mountain Lion, actualización en su web y listo. Ni bombo ni platillo. Parece que el super éxito iOS es la clave para que los billetes sigan entrando en las arcas de Cupertino y lo teletransportan al Mac, no necesitan más presentaciones.

Sin enrollarme, a mí esta actualización no me convence, como tampoco lo hizo Lion respecto a Snow Leopard. Estoy a favor de la integración y de la nube, pero el trabajo en un ordenador no es el mismo que en un dispositivo móvil. Y si me pongo en plan conspiranoico incluso podría pensar en un trabajo oculto hacia un dispositivo totalmente táctil. Un híbrido entre iMac e iPad. En mi opinión, un engendro. Afortunadamente tendremos que esperar para ver algo así.

Me temo que nos vamos a tener que ir acostumbrando a este tipo de acciones por parte de Apple, muy al estilo iOS. Nuevo sistema cada año, con todo lo que conlleva para un usuario de ordenador. Veremos si la maniobra de Apple no termina sobrevirando.

Más información: Apple.com

Tecnodomésticos, neveras con Wi-Fi, ¿realmente es lo que queremos?

LG frigorifico con WI-Fi

Ha pasado el CES 2012 y nos ha dejado un montón de cacharritos que irán apareciendo en las estanterías de las tiendas de tecnología durante este año. Como siempre, hay productos que su sola idea me parece genial, otros que su funcionamiento mejora con mucho lo que hay hasta ahora, pero también existen los productos que no les consigo ver la necesidad.

Lo que está claro es que cada vez se tiende a que las nuevas tecnologías interactúen entre sí en pos de mejorar un producto. Casi parece que si un gadget no tienen la capacidad de conectarse a Internet es del siglo pasado. Por ejemplo, las nuevas tarjetas SD con conectividad Wi-Fi con las que subir las fotos a la red casi al mismo tiempo de tomarlas. Y todavía hay quien se acuerda de los carretes…

Yo estoy de acuerdo con todos estos avances, no os voy a engañar, soy un tecnófilo confeso, pero también hay detalles que me chirrían un poco. No sé si compensa tener por casa un frigorífico con Wi-Fi que además se conecta con una aplicación para Smartphone que nos permite monitorizar los alimentos conservados para así hacer la compra solo. Un modelo de LG incluso te aconseja qué platos cocinar a partir de los alimentos que detecta que tienes en ella. Esto sí que es una SuperNevera. Por ello me viene a la cabeza la siguiente pregunta: ¿Realmente compensa gastarse una pasta por ella?

La película es que a la larga sea tecnología que veamos a diario y ya no nos sorprenda. Que incluso tengan precios asequibles, al estilo de las actuales TV de pantalla plana. Pero aún así no sé hasta que punto nos complicamos la vida y la atamos en casi cualquier aspecto a tener una conexión a la red.

Ahora mismo, y seguro que dentro de 5 años leeré este post y me echaré las manos a la cabeza, prefiero que las neveras sean neveras, y dejar los avances para otro tipo de dispositivos.

Más información de la supernevera de LG

No tengo iPhone 84

Aunque no tenía previsto grabar hasta el jueves, mi reciente experiencia con el Servicio de Atención al Cliente de Movistar me ha empujado a publicar el programa hoy. Además de contar mi propia experiencia con las operadoras de móvil, fijo y ADSL, también leemos algunas anécdotas de oyentes que han sufrido los SAT de estas empresas de telecomunicaciones.


Encontrarás todos los programas del Podcast en:

Puedes contactar conmigo a través de:

¿Pagarías 0,40€ al mes por descargar un podcast?

A raíz de una interesante charla que he tenido con mi amigo y compañero Jorge, de El Podcast del Búho, ha surgido esta curiosa pregunta:  ¿Pagarías 0,40€ al mes por descargar un podcast? Realmente la cifra es lo de menos, pero se ha hablado de esa cantidad porque los dos considerábamos que un podcast a la semana bien podría costar 0,10€ la descarga y a cuatro por mes…, haced la cuenta. Jorge opinaba que sí podría llegar a plantearse pagar una cantidad que es ciertamente pequeña, pero solo si se le aseguraban al menos 10 capítulos gratuitos para comprobar que realmente el podcast merecía la pena el gasto por ínfimo que fuese. En mi caso también me plantearía pagar, pero solo en aquellos programas que realmente lo merecieran, es decir, que no pagaría por todos los podcast, me temo que la selección sería dura y cruel. De cualquier modo, lo mejor, y de ahí estas conclusiones en forma de artículo, ha venido cuando la discusión la he trasladado a Twitter y muchos me habéis enviado vuestra opinión.

De todas las respuestas recogidas la inmensa mayoría pagaría 0,40€ al mes por descargar un podcast que fuese de calidad, didáctico, con acabado profesional, y por supuesto con garantías de duración. Unos pocos incluso estarían dispuestos a pagar más si el contenido fuera muy bueno, y los pocos nunca pagarían. Si lo cuantificáramos en porcentaje el 80% pagaría esa cantidad, un 10% pagaría incluso más dinero y el resto ni se le pasa por la cabeza. Si algo entre los que han dicho que sí pagarían es común, es que no lo harían por un podcast de opinión o noticias, solo por uno que ofreciese contenidos formativos de calidad, en este punto he de decir que concuerdo en absoluto con todos ellos. Me ha gustado alguna opinión que apuntaba al hecho de que si por bajar un podcast se cobrara por poco que fuera en seguida llegarían los “barcos piratas” para sacar esos contenidos por la puerta de atrás y dejarlos libres de surfear por Internet.

Después de mucho pensarlo, y poniéndome en el lado tanto del oyente como del productor de Podcast, pienso que no tiene sitio la fórmula de Podcast de pago como tal, y más cuando el mayor medio de difusión del contenido es la iTunes Store, una plataforma controlada por Apple que solo al oír rumores de centavos se tirarían al suelo a sacar su propia tajada del asunto. Sin embargo, y pensándolo bien, 0,40€ al mes por un podcast de contenido y calidad no es dinero, siendo perfectamente asumible por todos, pero puede que ahí se perdiera todo el encanto del Podcaster y el Podescucha, por lo que la fórmula le veo pocos visos de llegar a ser una realidad por ahora. Y pensándolo bien, yo nunca cobraría porque la gente se descargase un podcast hecho por mí únicamente por puro romanticismo, qué le voy a hacer.

Dame tu opinión y discutamos tu postura en los comentarios de esta entrada ;D

Además en Twitter sigue la discusión

iPad, mucho te queda por andar compañero

El sábado pasado no tuve la oportunidad de dar mi opinión sobre el nuevo gadget de Apple, el iPad. El feed del podcast me gastó una de sus periódicas bromas pesadas y se estropeó. Una vez pasado por el taller ya está en plena forma y este sábado pretendo publicar el programa número 71, aunque no me he podido resistir a hablar sobre el iPad, aunque sea por el blog.

El iPad es bonito, grácil, y con grandes posibilidades, pero le va a ocurrir como al primer iPod y al primer iPhone, no va a ser un producto completo. El hecho de que todavía Apple se resista a la multitarea y el flash en un dispositivo que se encuentra entre un Macbook y un iPhone, llega a ser irritante. En cualquier caso, el tema del flash puede incluso ser justificable debido a que el formato HTML5 cada vez se está colocando en mejor posición para ser el próximo estándar que patee el trasero al dichoso flash de las páginas web actuales. Pero hasta entonces, ajo y agua con el iPad, un artilugio que se nos vende como la panacea en cuanto a navegación web portable.

Las capacidades (16-32-64 GB) se me antojan demasiado justas para un dispositivo que lee formatos de vídeo a 720p, cuando sabemos que las películas en esas resoluciones son muy pesadas, y la falta de espacio puede ser un inconveniente que Apple no ha resuelto con la posibilidad de una ranura de expansión SD (al estilo de los nuevos iMac).

Otro punto que, por un lado es positivo de primeras, se puede convertir en un inconveniente en el futuro. El iPad nace con tropecientas mil aplicaciones heredadas del iPhone, pero que como se ha visto en los vídeos de Apple, no se adaptan al 100% al iPad, ya que están programadas para la pantalla y funcionalidad del iPhone. Me temo que en el momento que los desarrollos se enfoquen más hacia el iPad, van a subir los precios de las apps, y esto arrastrará la subida de las apps para el iPhone de alguna manera. Y habrá que ver cómo de compatible es una aplicación desarrollada para el iPad que (presuntamente) también pueda usarse con el iPhone. Además, una de las aplicaciones más chulas, el iBook, en España no la vamos a oler demasiado por el momento…

Por lo demás es un pedazo de gadget por el que las compañías telefónicas se pegarán hasta la muerte para que, al final, sea Movistar la que se haga con su tarificación de datos 3G para los modelos que integran esta tecnología. Una pena, porque Movistar apesta, sobre todo por su ilógica distribución que ya dejó sin terminales de iPhone 3G S por meses y meses a los sufridos clientes que querían atarse a uno durante 18 meses pagando religiosamente y Movistar parecía no querer aprovechar esa masa de dinero que se les escapó. Inexplicable lo de esta gente.

¿Qué si me la pienso comprar? Rotundamente no. Como mínimo hasta que no llegue el iPad de 3ª generación este bicho no verá mi casa. Se me queda muy grande para suplantar mi iPhone y demasiado limitado para desterrar mi Macbook de 13″. Pero me gusta, que conste :)