¿Cómo compras tú música?

Parece ser que la red social de MySpace, de la cual tengo tan mal concepto como de FaceBook (pero esa es otra historia), ha anunciado que abrirá un tienda de música online. Esta se integrará en la red social aya existente y ofrecerá música en ‘streaming’, descargas de mp3, entradas para conciertos, tonos para móviles y mechandising. Aunque de primeras puede que no le encuentre competidor con Amazon o iTunes, el hecho de que empresas como Sony BMG, Universal y Warner participen en el proyecto hacen que al menos giremos la cabeza a ver qué están tramando. Y no olvidemos que en MySpace muchos grupos ya cuelgan su música para promocionarse.

cd store

Amazon tiene más calidad en cuanto a los archivos multimedia que ofrecen, pero la interfez gráfica es regular, aunque los precios son competitivos. Apple con iTunes es de momento la primera empresa vendedora de música online, pero tiene sus detractores. Así que veremos qué ocurre con MySpace Music.  A mí por el momento me sirven estas noticias para pensar en cómo han cambiado las cosas en el tema de hacerte con un disco. Como lo primero que recuerdo son los cassettes en el coche de mis padres cuando íbamos de vacaciones a la playa, tengo en la memoria cuando nos pasábamos los amigos en el colegio las cintas grabadas de ese grupo que nos gustaba a cuatro y que reverenciábamos a más no poder. Luego, cuando guardábamos las propinas y pagas semanales para poder comprar uno, íbamos a las tiendas pequeñas donde siempre encontrabas mejor atención y más discos que en las grandes superficies, que te ponen a Extremoduro en el apartado de Heavy, y a Boikot en el de Pop (sí amigos, lo habéis imaginado, el Corte Inglés…)

Yo sigo pasándome por esas tiendas a ver qué discos nuevos tienen, o a bucear por las estanterías en busca de una joya escondida entre tanto CD. Cierto es que las cosas han cambiado mucho, y que ahora soy muchos selectivo a la hora de pagar por un disco, pero soy melómano hasta la médula y discos y gigas de música se me están empezando a comer.

¿Y tú, cómo compras tu música?