Ayer soñé…, que un iPhone se estrellaba contra el suelo.

Ayer soñé esbozos extraños de una realidad absurda, y me desperté envuelto en sudor y gotas de incertidumbre. Esto es lo que me pasa, dicho líricamente, cuando imagino que sin querer tiro el iPod al suelo, o el MacBook sufre un golpe accidental, o se va la luz de casa mientras el iMac estaba encendido. Soy algo paranoico en cuanto a accidentes con mis gadget se refiere, y siempre los trato con cierto punto de mimo. Sin embargo no soy amigo de carcasas ni de fundas, ya que empeñan y quitan brillo al diseño original. Por ello muchas veces me he dado el susto de mi vida cuando andando por la calle escucho un golpe al lado de mi pie, y descubro que algo (que no debería) se me ha caído al suelo.

De hecho os voy a confesar que esto que os relato es una de las razones de peso por las que creo nunca tendré un iPhone. Suelo llevar el móvil en el bolsillo, pero me gusta dejarlo en la mesa, juguetear con él, o hacerle mil barrabasadas. Si tuviera un iPhone ni de coña hacia nada de esto, y amigos, soy demasiado despistado para evitarlo. Sin embargo hay gente a la que no le importa exponer su iPhone a cualquier agente externo que espera latente a rayar, manchar, o destrozar cruelmente vuestro teléfono.

Ayer iba por la calle con mi bicicleta, y paré a comprobar un mail que me había entrado en el iPod Touch mientras pasaba por una zona Wifi de Zaragoza. Y allí que pasó un hombrecillo trajeado con su iPhone en ristre mientras hablaba animósamente con un colega. Y entonces ocurrió la tragedia… El tipo se emocionó demasiado contando alguna batallita, y gracias a un gesto demasiado impulsivo, su iPhone (sin funda alguna) terminó en el duro suelo en plan kamikaze. La verdad es que no llegué a ver lo que le había ocurrido al teléfono, pero por los juramentos y el mal color que se le estaba poniendo al tipo, deduzco que algo más que un par de muescas le había provocado tal caída. Aun con todo, antes de emprender de nuevo la marcha, pude ver como se le caía una segunda vez al intentar recogerlo tras la primera quedad. Casi me dolió a mí.

He visto y leído que el iPhone es un dispositivo que aguanta bien los golpes y este tipo de cosas, pero yo por si acaso tendría cuidado al llevarlo, porque si sois la mitad de patosos que el tipo de la anécdota, o una cuarta parte de lo despistado que yo, vuestro iPhone va a correr tanto peligro que más vale que os quedéis con vuestro Movil-Ladrillo y os lancéis a por el iPod Touch que no está tan expuesto a ciertos accidentes made in móvil.

8 comentarios en “Ayer soñé…, que un iPhone se estrellaba contra el suelo.

  1. ayer me di un susto de ese tipo; tengo el iphone en un dock de coche cuya ventosa está pegada a una superdicie metálica pero la ventosa, en un momento dado, falló y se escuchó un móvil caer al suelo tras el desplome del craddle sobre la mesa. Después de sudar frío y todo eso, compruebo que lo que se había caído no era el iphone sino el nokia n70 que estaba justo delante en la mesa. Es increible el mero hecho por mi parte de comprobar el buen funcionamiento y estado de revista de mi iphone que tan sólo se había descolgado mientras hacia caso omiso del n70 que aún yacía en el suelo.
    No obstante sigo con la idea se no profanar esta belleza del diseño gadgerístico con esas fundarras que hay por el mercado así que tengo una ifunda en el cinturón donde el iphone queda libre de todo accidente la mayoría del tiempo de mi vida en la calle.

  2. Es increíble lo que nos puede hacer cambiar apple, siempre me he caracterizado por no tratar demasiado bien los móviles (no así con el resto de gadgets) y ahora resulta que trato al último con más mimo de lo que recuerdo con ningún otro aparatito.

  3. jajaja, he creado una nueva palabra: “resumiento”…pero no es que quisiera ocultar la verdad; me reafirmo en que el iPhone me parece demasiado sofisticado para ser un “teléfono”.

    Saludos!

  4. Excelente post.

    El móvil tiene que poderse meter a empujones en el pantalón, caerse al suelo al quitarse la sudadera de bolsillos de canguro (cuántas veces no me habrá pasado a mí) y mojarse en la mesa de un bar sin que nos preocupemos y sin que nos arruine el día. ¿El iPhone? Demasiado bonito para ser un teléfono. Resumiento: no me parece práctico.

    PD. Cuando pueda te contesto los e-mails, todavía no he tenido tiempo y mi casa aún está patas arriba.

  5. Pues la verdad es que el señor de esta anécdota tenía que ser muy patoso para que se le cayese dos veces el iPhone al suelo. Yo soy como tu, mimo mucho mis gadgets y demás, así como veo por YouTube que la gente hace pruebas con iPhone y iPod Touch, la verdad es que no entiendo porque lo hacen. Pero bueno, cada uno es como es.

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