El peligro (para ti y tus amigos) de las compras compulsivas de gadgets en Navidad

Estamos en Navidad, y además de significar buenos sentimientos, ceremonias religiosas, reuniones familiares y varios kilos demás, también tienen un claro componente consumista que a veces nos hace irnos de madre cuando tiramos de billetera comprando regalos. En estas fechas gastamos mucho dinero y una de las secciones preferidas para gastar en los centros comerciales es la sección de gadgets electrónicos (o juguetes de adulto que oí decir por ahí).

Cada nuevo iPod, portátil o aparato tecnológico es un caramelo caro caro para nuestros bolsillos, pero que en estas fechas parece que el dolor de sacar a pasear la Visa no es tan agudo como en otras épocas y a veces nos lanzamos a por cosas que no solo no necesitamos, sino que no sabemos ni usar, pero están de moda y lucen bien… ¿Y es que cuánta gente conocemos que se compra un iPhone y no sabe siquiera que no sólo es un teléfono móvil? ¿O cuánta gente desaprovecha gadget porque siquiera conocen su utilidad? Seguro que todos sabemos de alguien que tiene lo mejor de lo mejor pero que le viene justo para saber cómo se enciende. Y a eso a nosotros, los más geek y amantes de lo tecnológico, nos duele como una patada en… los gadgets. Seguro que más de uno piensa que es desaprovechar un aparto así, y que “dios da pan a quien no tiene dientes”. Pero no pasa nada, tranquilos, esos mismos conocidos que no tienen ni idea de lo que tienen entre manos, nos calentarán a base de bien la cabeza con mil preguntas para saber qué hacer con su compra o su regalo.

Por ello, y por el bien de los amigos que sí entienden de tecnología, una sugerencia… Hay que enterarse bien de lo que se compra, porque para tener un iPhone de 300€ como si tuvieras un Nokia 70€ …, pues mejor tirar a lo bajo, que hay quién no necesita mucho para ser feliz y los demás no sufriremos tanto.