Sobrevivir a la superconexión de seguir jugando los domingos

Es gracioso como las costumbres y la rutina que llevamos sobre los hombros nos hacen olvidar ciertos detalles que hace algunos años considerábamos normales. Recuerdo que en los ochenta me despertaba los domingos por las mañanas y en seguida corría a encender la TV para ver un poco de La Bola de Cristal, sacaba mis juguetes y me ponía a montar carreras de coches, aventuras increíbles con los Playmobil y mil cosas más que ya no recuerdo. Mi madre venía a mi cuarto, me gritaba porque siempre hacía mucho ruído, y a comer.

En los noventa, me despertaba los domingos pensando en el partido de fútbol que iba a jugar aquella mañana. Me calzaba las botas, me ponía el chandal y mi padre me llevaba al campo para unirme con mis compañeros y amigos para meter algunos goles, o recibirlos… Llegaba a casa, me duchaba y me sentaba al lado de mi radiocassette para grabar alguna canción chula que pudiera escuchar en la radio con mis TDK de 60 minutos. El asunto es que entonces y ahora, mi rutina era jugar, bien con muñecos y coches miniatura, bien con un balón de fútbol, o con lo que fuera. Y ahora, en el siglo XXI, me despierto los domingos y sigo poniéndome a jugar, pero esta vez los juguetes son algo más caros y complicados que antaño.

Consulto mis correos, twitteo los buenos días, y miro el tiempo que va a hacer, todo ello desde el iPod Touch. Enciendo el iMac para poner a bajar un par de capítulos de series que sigo, y en definitiva, continúo jugando pero de otra manera. Y es que casi casi andamos rozando las tres décadas, y aún con todo el espíritu de la rutina de mis domingos no ha cambiado mucho, sigue sobreviviendo, aunque con algunos “pequeños” cambios tecnológicos que si se los hubiera contado a mi abuela cuando me reñía por romper siempre las rodilleras de los pantalones, me hubiera dado un buen coscorrón por decir tantas tonterías.

8 comentarios en “Sobrevivir a la superconexión de seguir jugando los domingos

  1. jajajajjajaja Zigaurre, casi me da un infarto… yo tb esto rozando la 4ª😀 Pero en mi caso jugaba con muñecas… es curioso como cuanto mayores nos hacemos más se parecen nuestros “juguetes”.

  2. Exacto, aunque esa rutina se “interrumpe” de alguna forma cuando vienen críos, y entonces los domingos por la mañana no son para tus juegos, sino para los suyos.

    Pero aparte de eso, quería hablarte de matemáticas, para que te deprimas un poquito jejeje a ver si contamos como manda Pitágoras: ¿casi casi andas rozando las tres décadas? Ay, alma cándida ¡¡estás de lleno en la tercera y pronto llegarás a la cuarta década!!

    De 0 a 10 la primera, de 10 a 20 la segunda, de 20 a 30 la tercera…

    No es tan malo, no te preocupes, la depresión llega en la quinta década jejejeje

    Un abrazo, amigo

    Esteban (zigaurre)

Los comentarios están cerrados.