Currantes, ingenieros y teóricos de Internet

Estudiando la mejor forma de organizar Internet, pobre...

Tomo la idea de este artículo de una conversación con Jorge en la que comentábamos la curiosa circunstancia de que en cualquier profesión o aspecto en la vida, siempre existen tres tipos de personas. Los Currantes, que son los que hacen el trabajo duro, los que se levantan temprano y se acuestan tarde, les dicen lo que tienen que hacer y ellos lo hacen. Los Ingenieros, que son los que idean las formas en que los Currantes pueden trabajar mejorar y hacer más eficiente el trabajo. Y luego están los Teóricos, que son los que elaboran las teorías, y terminan por decir cómo son las cosas y para qué sirven, llevándose la fama y la mayoría y el rédito.

En Internet pasa algo parecido, están los bloggers normales y corrientes con su bitácora en marcha y que se limitan a escribir, o grabar en el caso de los Podcast. Se divierten con ello y además sacan un beneficio personal en lo que hacen, sin pensar más allá. Luego están aquellos bloggers que ven en Internet una forma de llegar a mucha gente y sacar provecho de ello, y montan redes de blogs, promueven portales y concursos, e incluso algunos hasta intentan mejorar, con conocimientos de programación, los soportes y los plugins que dan forma real a las plataformas de blogs como WordPress. Y no pueden faltar los teóricos de Internet, los que no hacen sino filosofar y decir cómo se tienen que hacer las cosas porque ellos, conocen cómo funciona Internet y los internáutas, pero sin embargo no se prodigan mucho en lo que a creación de contenidos se refiere, pero eso sí, son los que más entienden..

Por supuesto no dudo que existen más tipos de personas en la Red, que para eso es gigantesca, pero me hizo gracia pensar en esta pequeña distinción de tres, porque a cada una la personalicé con un nombre de los denominados “gurús” que circulan por estas latitudes digitales. Seguro que a todos nos viene algún nombre a la cabeza si pensamos en cada tipo. De cualquier modo, lo ideal es pasarlo bien con lo que uno hace, y si llega un momento en que no te divierte tu actividad en Internet, lo mejor es parar y dedicarte a otras historias, que “lo mucho aunque bueno, empacha y engorda”. Intentar mejorar la forma en la que lo haces es también mejorar tú mismo y hacer mejor a la comunidad. Y por supuesto filosofar y teorizar es genial en una reunión de amigos con cervezas de por medio. Mientras esas teorías no las queramos convertir en verdades absolutas, es hasta divertido, pero  cuando pasa de este punto…, resulta chirriante hasta quitando el volumen a los altavoces.