Como es tu maleta tecnológica para estas vacaciones de verano

Llega el verano, se huelen las vacaciones e inevitablemente pensamos en escapar de la rutina y del paisaje urbano. Huir a la playa, a la montaña, o realizar ese viaje soñado durante el resto del año, es nuestra vía de escape y tenemos que aprovecharla al máximo. Como aquí hablamos de tecnología, gadgets y cosas con batería de ion litio, vamos a hacer nuestra particular maleta tecnológica.

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Foto de Saulo Neiman vista en Flickr.

No puede faltarnos  la cámara de fotos. Es cierto, ahora los smartphone sacan unas fotos de miedo, pero si realmente te gusta la fotografía…, tú ya me entiendes. Lo mejor para no agobiarse, es hacerte con un buen objetivo que sea todoterreno, intentar conseguir una mezcla económica y de calidad para disponer de suficiente angular para capturar por completo esa piccola piazza toscana y la suficiente distancia focal para obtener ese detalle de la torre. Mi recomendación es que le eches un vistazo a los objetivos de Tamron. Por ejemplo, un 28-75mm te dará muy buen resultado y no es caro. Esto lo comento porque llevar más de un objetivo cuando estás de turismo puede resultar pesado e incómodo, pero bueno, cada uno tenemos nuestro “modus operandi” a la hora de hacer fotos.

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Un tablet de 7 pulgadas puede servirnos como una excelente guía de viajes. Nos podemos evitar cargar con mapas y guías físicas considerando la cantidad de aplicaciones de turismo que nos sirven para guardar información de los lugares y medios de transporte… Así como cientos de apps que también pueden sincronizar todos nuestros archivos, tipo Dropbox, Google Drive o Evernote. También podemos hacerlo a través del Smartphone, o incluso alternar entre ellos, si viajamos varios, con la info sincronizada. Yo hace tiempo que abandoné el papel en mis viajes y estoy muy contento. Además, llevar un GPS integrado, evita algún que otro disgusto cuando callejeas.

Bose QuietComfort_15 nota

La música, sobre todo si viajas en, autobús, tren, avión o en barco, también te servirá para que tus trayectos no se hagan tan pesados. Para ello, unos buenos auriculares que nos aislen del ruído exterior serán cruciales para que podamos disfrutar de verdad. A mí me gustan mucho los Sennheiser CX300 II, que son unos pequeños in-ear que tienen una relación calidad precio espectacular. En Amazon los conseguí por unos 30€. Si quieres algo más, como por ejemplo auriculares de cascos, puedes echarle un vistazo a la gama Bose QuietComfort. Tienen muy buen sonido y tecnología de reducción de ruido externo activa, y de los que he podido probar son los que mejor trabajan.

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Un Kindle para leer. Terminar ese libro que tenías pendiente es otra de las opciones que nos da el verano. Qué mejor aventura que enfrascarte en la lectura. El Kindle, para mí es la mejor opción, sobre todo el modelo básico. La pantalla me resulta muy cómoda para leer texto y, aunque mi modelo no la tiene retroiluminada, no me cansa la vista en absoluto. Ligero, gran autonomía y sincronización Wi-Fi de nuestro contenido en Amazon. Su compañero perfecto en el Mac, la biblioteca y conversor de formatos Calibre.

No incluyo el portátil en esta lista personal porque nunca me atrevo a llevarlo. Y tampoco lo suelo echar de menos en mis vacaciones, así que en mi caso lo dejo fuera de la valija.

¿Qué cacharricos lleváis en vuestras maletas vacacionales?

Tecnodomésticos, neveras con Wi-Fi, ¿realmente es lo que queremos?

LG frigorifico con WI-Fi

Ha pasado el CES 2012 y nos ha dejado un montón de cacharritos que irán apareciendo en las estanterías de las tiendas de tecnología durante este año. Como siempre, hay productos que su sola idea me parece genial, otros que su funcionamiento mejora con mucho lo que hay hasta ahora, pero también existen los productos que no les consigo ver la necesidad.

Lo que está claro es que cada vez se tiende a que las nuevas tecnologías interactúen entre sí en pos de mejorar un producto. Casi parece que si un gadget no tienen la capacidad de conectarse a Internet es del siglo pasado. Por ejemplo, las nuevas tarjetas SD con conectividad Wi-Fi con las que subir las fotos a la red casi al mismo tiempo de tomarlas. Y todavía hay quien se acuerda de los carretes…

Yo estoy de acuerdo con todos estos avances, no os voy a engañar, soy un tecnófilo confeso, pero también hay detalles que me chirrían un poco. No sé si compensa tener por casa un frigorífico con Wi-Fi que además se conecta con una aplicación para Smartphone que nos permite monitorizar los alimentos conservados para así hacer la compra solo. Un modelo de LG incluso te aconseja qué platos cocinar a partir de los alimentos que detecta que tienes en ella. Esto sí que es una SuperNevera. Por ello me viene a la cabeza la siguiente pregunta: ¿Realmente compensa gastarse una pasta por ella?

La película es que a la larga sea tecnología que veamos a diario y ya no nos sorprenda. Que incluso tengan precios asequibles, al estilo de las actuales TV de pantalla plana. Pero aún así no sé hasta que punto nos complicamos la vida y la atamos en casi cualquier aspecto a tener una conexión a la red.

Ahora mismo, y seguro que dentro de 5 años leeré este post y me echaré las manos a la cabeza, prefiero que las neveras sean neveras, y dejar los avances para otro tipo de dispositivos.

Más información de la supernevera de LG

Cada vez nos vuelven más consumistas

Corre, corre, que se acaban los nano...

Nos acercamos a una de las épocas cumbres en el año del consumo. Las Navidades aglutinan la mayoría de las compras compulsivas de todo un año y con más o menos crisis económica mundial encima, siempre acabamos gastando más de la cuenta.Uno de los caprichos más deseados por los que nos gusta la tecnología, son los gadgets y sus accesorios. Pero lamentablemente no siempre podemos estar renovando nuestros equipos informáticos, de audio o de vídeo, con la regularidad que a un buen cacharrero le gustaría. Sin embargo, las grandes marcas siguen empeñadas en invitarnos a ello, año tras año, por estas fechas.

Regala una cámara de fotos, un iPod, un accesorio para tu móvil…, lo que sea para incrementar el parking de electrónica que guardamos en casa. Personalmente cada año me vuelvo más caprichoso, serán los años, sin embargo también tengo mayor autocontrol en esos impulsos consumistas, pese a lo que los medios publicitarios intentan. Y es que la publicidad nos mete por los ojos todas las grandes novedades que nos van a cambiar la vida a costa, eso sí, de nuestros preciados euros. Una de las razones por las que más me gusta el marketing de Apple es como sabe venderte dos ideas diametralmente distintas a la vez, la duración y la innovación.

Todos sabemos que los dispositivos y equipos de Apple suelen tener más duración que los de otras marcas. De hecho, quien compra un Mac tiene que saber que, salvo problemas imprevistos, tiene ordenador para años y años. Sin embargo, por otro lado todos los nuevos productos de Apple están hecho para el deseo del tecnófito. Por ello hay quien después de haber comprado un Mac hace solo un año, ya está pensando en cómo venderlo al mejor precio para adquirir uno de los nuevos. Es el ansía de tener lo último, y es lo que marcas como Apple consiguen, que cada vez seamos más consumistas.

No sé cómo serán en vuestro caso, ya que en cada casa cabe un mundo. En la mía, y pese a que me encantaría tener lo último de lo último, me tengo que conformar con ser racional por obligación y pensar quizá que al Magic Mouse todavía le queda mucho para convertirse en mejor ratón que el que ya tengo, y que mi iPod nano de 3 generación, va a seguir aguantando carros y carretas.

Geeks en tiempos de crisis

Cuando hay tantas cosas que nos gustaría tener pero tan poco dinero en los bolsillos para pagarlas hay un problema de “querer y no poder”. En estos tiempos que nos está tocando sufrir en los que llegar a fin de mes está más que complicado, y darte caprichos suena a cuentos de hadas, el ser un geek apasionado por los gadgets y la tecnología resulta hasta doloroso.

No sé vosotros, pero mi economía está más congelada que la nieve que veo caer desde mi ventana, pero las grandes marcas siguen sacando productos y parece que para algunas como Apple, la crisis es una ironía. Para los amantes de los nuevos cachibaches son tiempos de mirar escaparates, llenar Cestas de la Compra para luego vaciarlas y aguantar con lo que tenemos. Aunque siempre hay locos que se “hipotecan” para seguir estando a la última. Supongo que los menos, porque la mayoría andamos “con el culo bien preto” (dicho del pueblo) esperando a que lleguen las vacas gordas y veamos algo de luz en este túnel de bancos aprovechados, empresarios sin verguenza, y políticos demagogos que nos han metido en una crisis que siempre acaba golpeando más fuerte al que menos tiene.

Así que amigos Geeks, habrá que aguantar e ingeniárselas para seguir con nuestro gusto por los gadgets aunque los tengamos que ver solo por Internet.

El peligro (para ti y tus amigos) de las compras compulsivas de gadgets en Navidad

Estamos en Navidad, y además de significar buenos sentimientos, ceremonias religiosas, reuniones familiares y varios kilos demás, también tienen un claro componente consumista que a veces nos hace irnos de madre cuando tiramos de billetera comprando regalos. En estas fechas gastamos mucho dinero y una de las secciones preferidas para gastar en los centros comerciales es la sección de gadgets electrónicos (o juguetes de adulto que oí decir por ahí).

Cada nuevo iPod, portátil o aparato tecnológico es un caramelo caro caro para nuestros bolsillos, pero que en estas fechas parece que el dolor de sacar a pasear la Visa no es tan agudo como en otras épocas y a veces nos lanzamos a por cosas que no solo no necesitamos, sino que no sabemos ni usar, pero están de moda y lucen bien… ¿Y es que cuánta gente conocemos que se compra un iPhone y no sabe siquiera que no sólo es un teléfono móvil? ¿O cuánta gente desaprovecha gadget porque siquiera conocen su utilidad? Seguro que todos sabemos de alguien que tiene lo mejor de lo mejor pero que le viene justo para saber cómo se enciende. Y a eso a nosotros, los más geek y amantes de lo tecnológico, nos duele como una patada en… los gadgets. Seguro que más de uno piensa que es desaprovechar un aparto así, y que “dios da pan a quien no tiene dientes”. Pero no pasa nada, tranquilos, esos mismos conocidos que no tienen ni idea de lo que tienen entre manos, nos calentarán a base de bien la cabeza con mil preguntas para saber qué hacer con su compra o su regalo.

Por ello, y por el bien de los amigos que sí entienden de tecnología, una sugerencia… Hay que enterarse bien de lo que se compra, porque para tener un iPhone de 300€ como si tuvieras un Nokia 70€ …, pues mejor tirar a lo bajo, que hay quién no necesita mucho para ser feliz y los demás no sufriremos tanto.

Gusto por lo último en tecnología o simple consumismo

A Steve le gustan nuestros euros

A Steve le gustan nuestros euros

No sé si puede considerarse una segunda parte del anterior artículo titulado “No soporto a los que compran los gadgets solo por lucir diseño”, o tal vez una continuación saliendo por la tangente, pero la aparición de nuevos iPod en muy diversos colores, complicándoles las cosas a los fashion victims, me hace removerme en la silla al pensar los euros que van a dejar los susodichos, que ya no sé si llamarles geeks o simples consumistas. Y es que ahí creo que esta la raiz del asunto, en la “thin line” que los diferencia

La fascinación por la tecnología nos lleva a muchos a gastar ingentes sumas de dinero, y en la mayoría de ocasiones ese gadget en cuestión, no nos hacía tanta falta como pensábamos. Ahora con la renovación en la gama iPod, Apple vuelve a tentar nuestra billetera, y la Visa hace tiempo que cogió la mochila y huyó antes de que la tomáramos con ella. Para muchos que estaban esperando nuevos iPod porque los necesitaban les vino la keynote perfecta. Cambios estéticos y nuevas funcionalidades que, si el gusto acompaña, derivarán en muchas ventas posteriores a las esperadas, por Apple, Navidades. Sin embargo estoy más que convencido que habrá otros muchos que ya hayan pedido su nuevo Nano 4G, teniendo ya una buena lista de iPod a sus espaldas, solo por el afán de tener o probar estos nuevos pequeñines.

A todos los que nos gusta la tecnología nos gusta probar cacharros nuevos, y en lo posible probar cosas nuevas, pero hasta cierto punto, pasarse nunca es bueno, y no solo para nuestra cuenta corriente. Si he de ser sincero, no imagino a muchos usuarios de un iPod Nano 3G pensando en desembolsar el precio que cueste un nuevo iPod Nano 4G. Y solo espero que no haya ningún dueño de un iPod Shuffle que lo cambie por uno nuevo, solo porque los colores que han presentado son más “cool”. En fin, cada uno sabemos lo que tenemos en el banco, y los caprichos que podemos permitirnos, pero siempre deberíamos tener presente esa frontera que nos envía de lleno al mero consumismo, que luego vienen los apuros y empezamos a mirar de reojo a ver cómo se venden los trastos viejos por eBay.

No soporto a los que compran los gadgets solo por lucir diseño

Lo siento, pero es que es algo que personalmente no puedo soportar. Cierto es que yo mismo, como todos los amantes de las últimas tecnologías, valoro mucho un buen diseño que combine la usabilidad con la belleza del gadget, sin embargo lo que más suma puntos a la hora de escoger mis dispositivos es su funcionamiento y rendimiento.

El mundo de Apple tiene una ventaja que a su vez genera algunos inconvenientes, para mi al menos, la principal es su exclusivo diseño. Cuando sacas tu MacBook, tu iPod, o tu iPhone, la gente no puede evitar girar la cabeza, porque son realmente bonitos, además de funcionar de forma espectacular (al menos la mayoría de los productos). Es inevitable que sientas un puntito de orgullo por generar cierto grado de expectación, pero lo realmente importante a la hora de la verdad es que el ordenador o el dispositivo funcione como esperas que lo haga. Al menos esto es lo que pienso yo. Por contra existenten otro tipo de usuarios que le dan tanta importancia al diseño que se olvidan del producto que tienen entre manos. Toda esta reflexión sobre los Fashion Victims de los gadgets, me llega por una anécdota que os paso a contar de forma breve, y que me ha ocurrido esta misma noche:

Me encontraba cenando algo con mi novia en un bar de mi ciudad, Zaragoza. Pese al bombo que parece haber tenido la aparición del iPhone 3G, todavía no había visto a penas un par de iPhone por la calle. Al parecer había un chico, unas mesas más atrás, que tenía uno y lo iba exhibiendo como si fuera un distintivo de clase o de qué se yo. No paraba de pavonearse por la interface gráfica y por lo bonito que lucía.

Esto es algo que realmente me abochornó. Al fin y al cabo, pese a no sentir especial simpatía por él, el iPhone es un producto de Apple, y yo me considero maquero convencido. Todos los clichés, y todo el snobismo del que Apple y sus usuarios reales, han intentado huir los últimos años, parecían volver a relucir en las manos de un niño al que su papá le regaló un “juguete” del que estoy convencido (por la forma en la que hablaba) que ni siquiera conocía la mitad de sus posibilidades y solo lo usaba para ser más guay y molar más que el resto. Qué tristeza. La mayoría de los maqueros que he tenido la suerte de conocer, gracias a este blog/Podcast, como al GUM Zaragoza, son personas humildes y sencillas, aunque orgullosas de sus equipos es cierto, pero ante todo gente que valora el producto por encima de vanalidades y chulerías que no conducen a nada. Por situaciones como la generada por ese chaval del iPhone, es por la que muchos todavía consideran a los maqueros unos pijos y gente que compra los aparatos solo para lucirlos, dando por hecho que no son buenos productos. Y esta creencia me da mucha pena, porque sé a ciencia cierta, que el grueso de maqueros no es así.