Los Podcast de día y los Podcast de noche

En el podcasting como en la mayoría de las cosas de la vida, o bien somos nosotros los que nos categorizamos o son los demás los que nos pegan etiquetas. De cualquier modo, para que las cosas no terminen siendo un caos, no está de más organizarlas un poco y por ello existen Podcast de tecnología, cultura, cine, y cien temáticas distintas entre las que bucear. Personalmente siempre he añadido una categorización extra, los podcast amateur y los profesionales, pero ahora me he dado cuenta que todavía se puede hacer otra incluso más importante: Los podcast de día y de noche.

Desde hace un tiempo me doy cuenta que por mucho que me guste un podcast, mentalmente me resulta imposible escucharlo de noche, ya sea por el ritmo, por la temática, o sobre todo si requiere que tenga los sentidos más atentos a lo que se dice. Por contra, hay otros podcast que los disfruto el doble si lo hago en la intimidad que da la noche. De hecho, incluso grabar a una hora u otra no tiene nada que ver. Como soy nocturno de nacimiento siempre me ha salido mejor lo que tramo a la luz de la luna que a la del sol. Y sería capaz de afirmar que desde que solo grabo de día, he perdido mucho como locutor, o al menos no acabo de trasmitir todo lo que busco. Esto ha conseguido que lleve meses sin escucharme, algo malo para aprender de los errores cometidos en un podcast, pero lo que el cuerpo no me pide, la mente es raro que lo ejecute.

Será romanticismo o pura costumbre, pero en mi rutina de vida, el día y la noche me piden podcast distintos, que por la naturaleza misma del podcasting, podemos adaptar a nuestra forma de escucharlos.

¿Qué os parece esta idea de podcast de día y de noche, os ocurre a vosotros como oyentes y/o podcasters? Si no me lo contáis en las Jornadas de Podcasting de Barcelona de este fin de semana, echaos un comentario… 😉

Apple no me ha quitado las ganas de trastear

Desde que tengo uso de razón informática siempre he estado investigando, curioseando y buscando la mejor manera de tener las cosas justo en el punto que yo las quiero. Por suerte o por desgracia, los sistemas de Windows por los que me he estado moviendo tanto tiempo me han hecho investigar sin descanso para resolver los problemas que ellos mismos me han ocasionado, y desde luego gracias a eso he aprendido mucho. Cuando definitivamente me pasé a Mac, hasta el punto que hace ya tres años que no toco un solo Pc con Windows ni siquiera en el trabajo, pasé a convertirme en un tipo más pausado en lo que ha probar cosas y trastear se refiere, y en gran parte, “la culpa” la han tenido los poquísimos problemas que he tenido que solventar en los dispositivos de Apple. Por supuesto, los Mac, iPhone e iPod…, fallan como cualquier otra máquina, pero yo tengo la suerte de tener que hacer mucha memoria para encontrarme con un problema que me quitara el sueño.

Cuando estrené la cuenta de sincronización de MobileMe, me ocurrió algo similar en el sentido de dejar probar configuraciones de correo, sincronizaciones puente con los contactos y los calendarios, etc… Ingresaba mi cuenta en un Mac, o en un iPhone, y simplemente funcionaba todo. Pues bien, hace poco mi espíritu cacharrero, que siempre ha estado ahí, se volvió a despertar para abandonar la sincronización de toda mi información de MobileMe, para sincronizarla mediante mi cuenta de Google. Tenía que hacerlo en dos Mac (3 si sumamos el del trabajo) y un iPhone. Pese a que la integración de Google en todos los dispositivos, y por supuesto los de Apple, ha mejorado mucho en los últimos tiempos, el cuidado de hacer las cosas bien para no perder información y tener todo, tal y como lo tenía con MobileMe, significó un tiempo tan divertido que me encantó, de hecho por eso os lo estoy contando.

Es un mero detalle, pero el investigar cómo hacer algo, darle vueltas para buscar opciones más avanzadas y, muchas veces, romper cosas para tener que volver a arreglarlas, es tan divertido y educativo, que me he percatado que la casi excesiva eficiencia de mi vida maquera se estaba volviendo muy aburrida. Por ello, quería compartir con vosotros mis ganas por seguir investigando y probando mil historias nuevas, porque pese a que estoy muy feliz en el entorno de Apple, el saber que todavía me pica la curiosidad por mil y una historias relacionadas con cachibaches, me dibuja una sonrisa en la cara.

PD: Ah! Y por supuesto, otro día os contaré el proceso que seguí para suplir todos y cada uno de los servicios de MobileMe por servicios gratuitos perfectamente sincronizados 😉

Hablando sin Parar, un pequeño podcast para quitarme la espinita de grabar

Un podcast que nace sin pretensiones, sin espíritu de ser escuchado mas que por unos cuantos. De esos programas que te imaginas al grabar que a nadie se le ocurriría escucharlos a otra hora que no fuera intempestiva, bajo el efecto del cansancio y de la noche que está presente. Hablando sin Parar es un podcast que necesitaba hacer porque sí, sin ninguna idea mas que la de hablar y contar las cosas que voy viendo y me llaman la atención, sin mas, como una especie de diario o de blog hablado que tenía ganas de lanzar en voz alta. Al fin y al cabo, no he dejado ni una sola semana de grabar, y sin embargo siento que no he grabado nada en siglos. Me encontraréis en http://hablandosinparar.wordpress.com:

Presentando el programa y a Alicia – HSP s01e01

Ya estamos en iTunes!

Hablando sin Parar Podcast en iTunes

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Experiencia de usuario: Un 10 para el iPhone 3GS

Como muchos de vosotros ya sabéis, un grupo de locos y locas se juntaron para regalarme un iPhone bajo el nombre de #SoyfandeNTI, y al final la idea tomó forma en un iPhone 3G S de 32GB negro. Efectivamente, ya tengo iPhone. Sin embargo he estado “muy ocupado” descansando en mi semana de vacaciones como para preparar nada, aunque “ojo al dato”, algo sí se está haciendo como agradecimiento a tal gesto por parte de los oyentes del podcast de No tengo iPhone, que lo sepáis, pronto se irá descubriendo 😉

Lo que sí quería comentaros a modo de review muy personal, es la experiencia de uso que estoy teniendo en mis primeros días con el iPhone 3GS, que no está pudiendo ser más satisfactoria. Cuando apareció el OS 3.0 en seguida me vino a la cabeza la frase -“ahora sí merece la pena”-, ahora estoy comprobando que no me equivocaba. El uso de la geolocalización es excelente para un terminal móvil, la experiencia como teléfono espectacular, y la sensación de estar conectado a tus datos y a la Red para en cualquier momento hacer una consulta de la manera que lo hace el iPhone, es sencillamente genial. Sobra el decir que el haber sido poseedor de los dos modelos de iPod touch que Apple ha ido sacando al mercado, ha hecho que no me asombrase al 100%, ya que tenía bastante camino aprendido, pero el nuevo iPhone 3GS en general, sí lo ha sido. Realmente es mucho más rápido.

Lo mismo puedo hablaros de la sensación en la mano. No le voy a poner funda, ya que siempre lo llevo en el bolsillo de una bolsa que me acompaña a todas partes, aunque en invierno con el frío veremos si no cae alguna de silicona, pero por el momento quiero disfrutar de cómo se siente un terminal como el iPhone, con mucho más empaque que el Touch de 2ª generación, que siempre temía que se me cayera al suelo y por eso nunca lo sacaba de su funda. Y la batería no es para nada insuficiente. Lógicamente cuando tenemos un gadget capaz de hacer todas las cosas que hace el iPhone 3GS y además todo a la vez, el consumo de batería es muy elevado, pero no siempre hace falta tener el 3G activo (más bien solo cuando consultas algo en la web), no hace falta tener activo el Push, con tal de que se conecte cada media hora o una hora es suficiente para traer tus notificaciones o mail al terminal. Con saber qué es lo que más gasta y saber cuándo lo tienes que activar y cuando no, el iPhone 3GS me está durando igual que mi anterior teléfono de Nokia, el N81.

Y por supuesto tener 32GB en la mano es alucinante, aunque reconozco que el estar de vacaciones ha hecho que no lo llene con mil archivos y con mil aplicaciones que quiero probar. En suma, que mi experiencia actual es de 10, tal y como pensé al principio. No se me puede olvidar, aunque en mi caso conseguí la portabilidad y el terminal de forma muy cómoda y rápida por circunstancias profesionales, tengo que decir que Telefónica ha vuelto a tropezar en la misma piedra que con la presentación del anterior modelo el año pasado, no aprenden ni aprenderán y por su culpa todavía hay un montón de gente que no puede tener el nuevo modelo, Telefónica no aprende ni aprenderá….

Para terminar, ya anuncio para que quede constancia que el nombre del blog y del podcast no va a cambiar, NTI me ha ofrecido en este tiempo que lleva abierto un montón de alegrías y sorpresas que ni siquiera os podría contar aquí, por ello no puedo cambiarle el nombre, pero seguro que lo entendéis. Os iré contando más cosas del iPhone y por supuesto de Internet, de gadgets, de Apple, de Redes Sociales, de mil historias, tanto en el blog como en el podcast, aunque este verano sea muy tranquilo en ese aspecto 😉

Buscar nuestra propia manera de hacer las cosas

Últimamente no hago más que ver como desde unos sitios y otros nos dicen cómo usar tal herramienta, qué hacer para sacar más provecho de nuestro tiempo, y hasta nos marcan las pautas a seguir para ser los mejores de los mejores. Yo no suelo hacer mucho caso al 99,9% de los gurús, prefiero encontrar mi propia forma de hacer las cosas, si me va mejor o peor será cosa mía el darme cuenta y buscar los puntos en los que flaqueo para hacer las cosas mejor, pero siempre desde mi propia experiencia, manera de pensar y confianza en lo que hago.

Seguro que habéis leído un montón de artículos sobre cómo usar Twitter, para qué sirve, etc… Y siempre termino pensando que cada usuario ya sabrá cómo hacer cantar al pajarito. Y es que lo que comenzó siendo fenómeno del microblogging, pasó por red social, canal de comunicación masivo, y vete tú a saber en qué terminará convirtiéndose. Pero cada uno lo usamos de la manera que más nos conviene. Y es que al final la gente acabamos haciendo lo que nos da la gana, como debe de ser.

Para trabajar y optimizar nuestro tiempo, pienso lo mismo. ¿Por qué tengo que basar mi forma de organizarme en lo que diga un libro de GTD o un blog, asegurando que es el nuevo camino de la eficacia moderna? Me acuerdo que la primera vez que oí hablar de la gestión inteligente de tareas pensé que estaba bien la idea, pero estandarizar e incluso patentar una idea que lleva haciéndose toda la vida, era como mínimo de tener mucho morro (como Michael Reiziger más o menos) Pero no importa, porque está de modo el seguir los consejos, trucos y tips, de los gurús, y es algo que siempre se ha hecho, tanto en Internet como en la vida. Como yo me he pegado media vida remando contracorriente y buscando las mejores estrategias para ser más eficaz en lo que hago basadas en mi propia experiencia, me he tropezado veinte veces con la misma piedra y gracias a ello he sacado mi propia manera de hacer las cosas. Que estará más o menos optimizada, será igual o peor que la de otros que las venden y promulgan, pero es la mía, y me va como anillo al dedo.

Hay que escuchar a todos, leer mucho, probar, equivocarse y buscar la manera de hacer las cosas más personal y más propia posible, pero no creamos encontrar la panacea en 4 pasos para ser mejor. Esta es la única forma que tenemos de diferenciarnos con el resto de la gente, ser nosotros mismos y aprovechar todos nuestros defectos para ser lo que queramos ser.

Nota de autor: por supuesto espero que no me hagáis ni caso, porque estaríamos en las mismas. Solo es una opinión mas.

Agradecimiento a los maqueros y no maqueros del mundo

Cuando los bloggers o podcaster miramos las estadísticas que se generan de nuestro trabajo (aunque realmente es un gusto poder escribir o grabar) llega un punto en que solo vemos números y esto a mi modo de ver es bastante injusto. No sé si es porque a veces la frialdad de una pantalla o un teclado nos aleja de la realidad acercándonos a los simples datos, pero cada visita o descarga del podcast me resulta sencillamente increíble. Y me explico.

Gracias a los comentarios que muchos lectores y oyentes dejáis en el blog, a los mails que me mandáis, y sobre todo gracias a redes sociales como Twitter, tengo la suerte de haber intercambiado charlas con un montón de vosotros y de hecho es una de las grandes satisfacciones que da el haberme metido en todo este mundo que es la blogosfera. Cada vez que miro las estadísticas todavía me sorprendo que haya tanta gente detrás y de tantos lugares diferentes. Por eso, y como de bien nacido es ser agradecido, os quiero dar las gracias a todos los que entraís en el blog o escucháis el podcast, y aunque a veces a los bloggers se nos olvida que cada visita es una persona tecleando el nombre de nuestro sitio web o llegando a nuestro blog por un buscador, os aseguro que personalmente valoro cada una de ellas.

Desde Zaragoza, que es donde vivo, me quedo alucinado que haya personas que escuchen el Podcast y lean el blog desde México, Argentina, Chile, Francia, Canadá, Brasil,… y otros tantos lugares del mundo, además de muchos puntos de la geografía española, y sinceramente me hace una ilusión espectacular. Solo me queda mandaros un gran abrazo a tod@s y aquí me tenéis para lo que pueda 😉

Inaguro un nuevo Blog: Tira el Bolígrafo (… pero no dejes de escribir)

Tira el Boligrafo
Os anuncio el nacimiento de una iniciativa bastante personal y que se desmarca totalmente de los temas tratados en el No tengo iPhone. A veces la necesidad de escribir puede más que uno mismo, pero los mismos temas en los que enconsertamos las líneas trazadas del Blog en el que pones altas dosis de ilusión, nos impiden contar y hablar de esas historias diarias que nos pasan a todos en un momento dado. Y por ello este Tira el Bolígrafo.