Sígueme, síguele y la potencia de las listas en Twitter

De este tema hablaremos más en profundidad en algún podcast de Hablando sin Parar, pero para matar el gusanillo de filosofar sobre Twitter, lo cual es un deporte que me encanta, voy a escribir algunas notas que me puedan servir más adelante. Twitter es un micro sistema solar dentro del Universo que es Internet. Como tal, tiene planetas que siempre están ahí, cometas que solo atisbas a observar de vez en cuando, estrellas que ves por todos lados, y algunas Perseidas que tan pronto las ves en la cima del cielo, como al segundo caen en el olvido dejando una estela de mayor o menor intensidad. Seguro que muchos de los que leéis este artículo alimentáis un perfil en Twitter en el que contáis vuestras cosas, sois seguidores de algunos y seguidos por otros tantos. Si no lo hacéis os lo recomiendo, es divertido y ciertamente genera un punto de adicción muy refrescante.

En cualquier caso, y suponiendo que ya sois usuarios de esta red social tan peculiar, ya conoceréis la sensación de seguir a un usuario con muchos followers que no te corresponde con ese “follow” recíproco que  -no nos engañemos- siempre esperamos. Por lo general, son gente famosa que se crea -o les crean y mantienen- una cuenta de Twitter porque está de moda, o porque quiere promocionarse él mismo o un proyecto en el que trabaja. También están los famosos que sí entienden la filosofía de comunicación de Twitter, pero que tienen tal cantidad de seguidores que no son capaces de atender a tanto mensaje de sus admiradores. Con la creación de las Listas de Usuarios, tenemos una gran opción para dejarnos de problemas y no engordar el número de followers de estos usuarios tan… “especiales”, y que tenemos claro, o al menos lo deberíamos tener, que es más sencillo cazar una mosca con dos dedos que el que nos respondan con un reply. Y es que las Listas nos permiten leer las publicaciones de los usuarios que incluyamos en ellas sin necesidad de seguirlos con nuestro perfil.

En mi caso tengo varias listas creadas. La que más se ajusta a lo explicado en el párrafo anterior es en la que he agrupado varios perfiles de Twitter de Ciclistas de lo más granado del pelotón internacional. Gracias a ello siempre cuento con información de primerísima mano sobre lo que ocurre en las grandes Vueltas. Sin embargo, confieso que no sigo a ninguno de ellos. Me cuido mucho de hacerlo, primero porque sé que a ellos no les interesa lo más mínimo lo que yo pueda publicar, y segundo porque tienen tal cantidad de seguidores que mi nombre, automáticamente, se convierte en un número más. Y a mí solo me transforma en número la Seguridad Social. Esto es porque entiendo que Twitter es principalmente una herramienta de comunicación entre usuarios, y si no te interesa nada de lo que tengo que decir, no hay problema, pero no te haré llegar al millón de seguidores -qué mal ha hecho Ashton Kutcher en el mundo de los “caza followers sin piedad”-. Para seguirte, te incluiré en una de mis listas y todos contentos.

Hay un tercer gran grupo de usuarios conformados por marcas comerciales y empresas. Aquí de nuevo tenemos la opción de seguirlos o incluirlos en una lista. En estos casos, y hablo por experiencia, os diré que sí es útil seguirlos. Lejos de hacerlo para engrandecer el ego o las cifras mensuales conseguidas por su Community Manager, puede sernos útil tratar asuntos con estas empresas usando los mensajes privados -los famosos DM- y que solo se permiten si los dos usuarios se están siguiendo mutuamente.

Termino el artículo con una máxima que me ha acompañado durante los tres años que llevo integrando la comunidad de Twitter: “Cada persona utiliza las redes sociales con un propósito y como le da la gana”. Por tanto, que os pueda contar mi punto de vista sobre ella lo hago con espíritu meramente informativo, y porque como he dicho al principio, hablar de Twitter me gusta casi tanto como usarlo.

Disfrutad de Twitter, y si os interesa lo que os pueda contar, aquí me encontraréis: Twitter.com/Cortador

La era de la Supercomunicación

Hace tiempo, y no tanto…, cuando querías comunicarte con los amigos no quedaba más remedio que tirar de teléfono, y a veces escribir “de puño y letra” una carta, que tras pegar un sello, teníamos que buscar un buzón para enviarla. Las cosas han cambiado y ahora, en pleno desarrollo de la Web 2.0, las comunicaciones se han flexibilizado hasta puntos increíbles, de hecho estamos asistiendo al nacimiento de la Supercomunicación.

¿Cuántos tenemos varias cuentas de email, perfiles en alguna red social, chateamos de vez en cuando, o escribimos y leemos foros? Seguro que casi todos. Y si nos ponemos a repasar nuestro listado de contactos en cada uno de los lugares en donde andamos metidos, con total seguridad tenemos gente “repe”. Yo mismo creo que tengo amigos en Facebook, Twitter, mail, Chat (y en diferentes cuentas), Flickr,….. Y en ocasiones me parece que todo junto forma un embudo comunicativo y ya no sé por dónde hablar con ellos. Esto es, como bien dijo un día mi amiga Vachu, estar “supercomunicados”. Que esto sea bueno o malo, pues supongo que cada uno tendrá que decidirlo. A mí en ocasiones incluso me agobia el no saber por donde hablo con la gente, pero bueno, lo importante es estar comunicado con esas personas y lo demás es organizarse. Pero no me digáis que no es interesante pensar que tanta oferta en la red sirva no solo para estar conectado a las personas que tú deseas sino que además duplicas y triplicas esta comunicación.

Me encantan las redes sociales que conforman nuestra “vida 2.0”, pero una cosa os he de confesar, si todos estos canales abiertos sirven para más tarde quedar a cenar, salir de marcha o tomarme un simple café con esos amigos en mi vida “1.0”, bienvenida sea esta supercomunicación.

Investiga, compara, y si encuentras algo mejor apúntate

Muchos de los que nos pegamos varias horas al día pegados al ordenador, bien por trabajo, bien por puro ocio, conocemos muchas de las posibilidades que nos ofrece nuestro equipo. Conocemos la fuerza que puede tener una red social, o la participación en la llamada Web 2.0. Sabemos que es posible estar conectado a multitud de personas distanciadas entre sí por miles de kilómetros, y nos damos cuenta de lo gratificante que es. También conocemos y estamos al tanto de las nuevas autopistas de la información, como son la blgoosfera, los podcast, etc… Y seguimos las últimas noticias y artículos publicados gracias a nuestros lectores de RSS. Sin embargo, estoy convencido que todos conocemos personas, no necesariamente muy mayores, que no tienen ni idea de lo que hay ni de lo que viene.

De hecho estoy más que seguro que mucho nos encontramos con amigos o compañeros que solo conocen de internet cosas como el messenger, el myspace, el photoblog, y cuatro webs de risas y porno. Es una pena que estas personas encierren la Red en estas populares limitaciones a lo realmente interesante. Lo que más me hace sonreir es que estas mismas personas cuando te escuchan hablar de algo que se sale de lo antes nombrado, se parten de risa porque el friky eres tú…

Habría que investigar y comparar más, porque si algo tiene Internet es que es enorme, y para hacer cualquier cosa podemos comparar multitud de servicios que nos encontramos con tan solo hacer una búsqueda, y de este modo tener la posibilidad de elegir. Que luego te gusta más el messenger de hotmail, o ves que el Myspace es un lugar más interesante que otros, de acuerdo, pero al menos que sea después de haber visto lo que se extiende más allá de tus narices, y hayas comparado. Será por ofertas.

La Web 2.0 y el movimiento musical Punk

Miticos esos Clash

Míticos esos The Clash

Me encanta pensar que aunque la sociedad, la educación, los medios, incluso la propia tecnología, se empeñan en poner trabas y barreras a nuestra imaginación, somos capaces de dar otra vuelta de tuerca y crear de la nada nuevos espacios, nuevos sonidos, un horizonte nuevo sobre el que lanzar la mirada a lo lejos. Hace ya unos cuantos años, en la década de los 70, un grupo de chavales malcriados y con malas pintas decidieron que aquella música que escuchaban, casi con monotonía, en radios y conciertos de la época podía hacerse de una forma más sencilla y distinta. Sacaron toda la rabia que tenían dentro y la expresaron en un movimiento punk que alcanzó su máxima explosión (y explosividad) en el mítico año 1977. De las Islas Británicas el punk fue exportado a multitud de países en donde los jóvenes de entonces se identificaron con ese sentimiento de rebeldía y ese aroma de “por qué no puedo hacerlo como yo quiera”.

El movimiento punk en la música me recuerda bastante a lo que representó el nacimiento de las redes sociales, y en suma, la Web 2.0. Antes solo unos pocos con conocimientos eran capaces de crear páginas Web, de interaccionar con Internet. El resto solo podíamos conformarnos con la poca flexibilidad de las listas de noticias, o listas de correo, mandar algún mail que otro, y navegar por las páginas que solo unos pocos construían. Pero todo cambió cuando alguien pensó en que Internet tenía que cambiar, que entre esa masa babilónica de internautas había un talento y unas inquietudes que podían llevar a la Web a dar su siguiente gran paso. Se comenzaron a crear páginas en las que sus usuarios podían interactuar con la propia Web, seleccionando los contenidos, votando, participando en comunidad, aportando nuevas ideas. Las plataformas de blogs fueron facilitando su uso para hacer posible que en estos tiempos casi todos el mundo fuera capaz, apenas con algún pequeño conocimiento, de crear su bitacora, podcast, o sencilla página web.

En estos tiempo en los que vivimos, la Web nos envuelve en un manto social en la que la interactuación con los demás es casi tan obligada como satisfactoria. Y cada uno puede coger esos mimbres y decir lo mismo que pensaron aquellos jóvenes de los 70: ¿Por qué no podemos hacer eso mismo, pero a nuestra manera? Poco a poco nos vamos acercando a la Web 3.0, pero de momento las posibilidades y la libertad que se respira cuando entras en Internet es bastante tranquilizadora, observando el mundo que habitualmente nos rodea, en el que cada día estamos más atados a algo, llámalo hipoteca, trabajo, sociedad…

Sigue tus envíos de paquetería desde Twitter

Desde hace mucho tiempo vengo pensando que las empresas de mensajería han sido punteras en poner la tecnología al servicio del cliente. El mero hecho de mandar un paquete y poder seguir su curso hasta que llega al punto de destino puede parecer ahora simple, pero esa simpleza es la que nos da seguridad y tranquilidad a la hora de realizar nuestro envíos. Yo lo tengo que sentir mucho por Correos y Telégrafos de España, pero en general son muy chapuceros, sobre todo cuando llega el verano. Tras terminar el sorteo que realicé de la Base de Datos Bento que ganó Kiwinho de iCreate, cometí el terrible error de mandarle el pequeño paquete vía Correos. Y ahí que tengo al pobre Kiwinho esperando todavía… Lo peor es que era mi primer concurso… Anda que manda webs…

En fin, vamos al tema del artículo. Las nuevas tecnologías están para ser usadas, y ser puestas al servicio del cliente, y ahora desde algunas empresas importantes en cuestión de paquetería ofrecen un seguimiento online de los envíos desde Twitter. Para quienes aún no sepáis qué es Twitter y qué ofrece os invito a repasar algún artículo anterior sobre este popular servicio 2.0. Desde luego es una noticia que me sorprende y me gusta a partes iguales. Y nos es porque las empresas ya consideren a Twitter como un medio de comunicación más que habitual y eficiente, sino porque se están dando cuenta que Internet es el futuro, y la Web 2.0 es mucho más que redes sociales para ligar o para subir noticias chorras que leen miles y miles de personas cuando se aburren en sus puestos de trabajos (umm, ¿me habrá bajado el karma por decir esto?)

El tema funciona de la siguiente manera y de momento solo con las siguientes empresas: DHL, FedEx, UPS, y USPS. Veremos qué tal les funciona el invento 😉

Gracias a Ciberprensa.com

Lavado de cara en LastFM, la música en internet

LastFM es una red social dedicada a la música y a los músicos, en la que podemos esuchar música de todos los estilos y colores, y que además, si somos autores podemos subir nuestras creaciones para que todo el mundo las pueda disfrutar. Ahora el portal se ha modernizado un poco más adaptando su imagen a los nuevos tiempos de la Web 2.0, y nos ofrece un diseño bastante chulo.

Con las opciones más a la vista, los paneles mejor ordenados, y con la información de nuestros bandas preferidas y de nuestros contactos en LastFM mejor expuesta, tenemos un portal de música que da gusto visitar. Os recomiendo echarle un vistazo a mí me encanta el nuevo estilo 😉

Portal LastFM

PicsViewr, presentaciones para Flickr desde internet

flickr

Si eres de los que fardan de colección de fotografías colgadas en Flickr pero no sabe ya qué hacer para que sus amigos le dediquen unos minutos, aquí tenéis una herramienta vía Web 2.0 con el que seguro que captáis su atención. Y es que solo necesitáis introducir el nombre de vuestra cuenta y elegir entre sus diferentes aspectos. Además el resultado os aparecerá en flash, por lo que tendrá mucho dinamismo y resultará mucho más agradable para el que lo disfruta.

Siendo una presentación hecha desde internet, está claro que una buena forma de mostrarla a tus colegas es desde una dirección de internet: http://www.picsviewr.com/pickme/usuario

Visto en: wwwhatsnew.com